España refuerza su influencia climática al asumir la vicepresidencia de la Agencia Internacional de Energías Renovables

España asumirá durante este año la vicepresidencia de la 16ª Asamblea de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), que se celebrará entre los próximos 10 y 12 de enero en la sede del organismo en Masdar, Abu Dabi. La delegación española estará encabezada por el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, y contará con una participación especialmente activa en los trabajos de la Asamblea.
La vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha anunciado que España incrementará su contribución a esta institución multilateral, reafirmando su compromiso con el multilateralismo y la defensa de las energías renovables como motor de desarrollo económico y social. Según ha señalado, las renovables no solo son una herramienta clave para la reducción de emisiones, sino también “un vector de oportunidad, empleo y bienestar, además de un instrumento esencial para garantizar el acceso universal a la energía”.
En el marco de esta vicepresidencia, España asumirá la financiación del programa de trabajo correspondiente a los años 2026 y 2027 de la Asociación para el Avance de las Energías Renovables en América Latina (PARLA). Esta iniciativa, impulsada por IRENA junto con el Gobierno de Brasil, tiene como objetivo fortalecer capacidades, impulsar el desarrollo de infraestructuras energéticas, promover la bioenergía sostenible y favorecer una transformación social vinculada a la transición energética en la región.
Aagesen ha aprovechado su intervención para lamentar la retirada de la mayor economía del mundo de foros internacionales clave en ámbitos como el medio ambiente, el clima, el agua o la energía, entre ellos la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el IPCC o la propia IRENA. Frente a ello, ha subrayado que España mantendrá una posición firme en defensa de la cooperación internacional, la acción climática global y el respaldo al conocimiento científico como base para la toma de decisiones.
La Asamblea de IRENA es el principal foro internacional para el impulso de las energías renovables, un ámbito en el que España ocupa una posición destacada gracias a los avances logrados en los últimos años. En 2025, las energías renovables cubrieron el 57 % de la demanda eléctrica nacional, reforzando la seguridad energética del país y su autonomía estratégica. Durante el encuentro en Abu Dabi, Groizard defenderá la necesidad de acelerar la transición energética como respuesta imprescindible a la crisis climática y como palanca de crecimiento económico y prosperidad compartida.
Cooperación en renovables en América Latina
América Latina se encuentra entre las regiones mejor posicionadas del mundo para avanzar en la transición energética debido a la abundancia de recursos naturales. Sin embargo, los análisis de IRENA revelan que la inversión en renovables en la región apenas representa el 5 % del total global. Aunque las energías renovables suponen en torno al 60 % de la matriz eléctrica latinoamericana, la generación hidroeléctrica tradicional sigue teniendo un peso predominante.
PARLA nace con el objetivo de acelerar las inversiones en infraestructuras eléctricas regionales y transfronterizas, y de servir como plataforma de cooperación que impulse el despliegue e integración de energías renovables. España, atendiendo a sus estrechos vínculos con América Latina y a su compromiso con la acción climática internacional, financiará los trabajos de esta asociación durante 2026 y 2027, con una aportación mínima de 250.000 dólares por ejercicio.
Estos fondos permitirán, entre otras actuaciones, la celebración de foros regionales para reforzar el apoyo político a la iniciativa y la definición de programas concretos de actividades alineados con las necesidades de los países participantes.
Tres ejes prioritarios de actuación
IRENA ha identificado tres grandes pilares de actuación para PARLA en función de las necesidades expresadas por sus Estados miembros y de los principales desafíos de la transición energética en la región:
Infraestructuras energéticas, con medidas centradas en el refuerzo de las redes eléctricas, la adaptación de infraestructuras críticas al cambio climático, el despliegue de sistemas avanzados de monitorización y control, y la integración de la resiliencia en la planificación energética.
Bioenergía sostenible, aprovechando el potencial de la región para producir biocombustibles como los Combustibles de Aviación Sostenibles (SAF) y los Aceites Vegetales Hidrogenados (HVO), esenciales para descarbonizar la aviación y el transporte pesado. Para ello, resultan clave marcos regulatorios estables y normas que garanticen un uso sostenible a largo plazo.
Transformación socioeconómica, entendida como una oportunidad para promover un desarrollo inclusivo mediante la creación de empleo, el fortalecimiento de capacidades locales y la reducción de desigualdades a través de la transición energética.
Desde 2015, la inversión en energías renovables en América Latina ha crecido un 25 %, alcanzando los 70.000 millones de dólares en 2025, mientras que la inversión en combustibles fósiles se ha reducido un 20 %, hasta los 90.000 millones. España considera que la iniciativa PARLA contribuirá de forma decisiva a consolidar esta tendencia positiva y sostenible, impulsando la implantación de tecnologías limpias en la región.
