Investigadores del CSIC asesoran a la Junta de Andalucía ante el impacto de las intensas lluvias

El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU) ha desplazado a personal científico especializado a las zonas afectadas por las intensas lluvias registradas en Andalucía, con el objetivo de prestar asesoramiento técnico y científico a las administraciones responsables de la gestión de la emergencia. La actuación se canaliza a través del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), organismo adscrito al Ministerio.
En respuesta a una solicitud formal de la Junta de Andalucía, el CSIC ha activado su Protocolo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias (PADE) y ha constituido un Grupo de Asesoramiento de Desastres y Emergencias (GADE), integrado por especialistas de distintas disciplinas. Este equipo ya trabaja sobre el terreno en la zona de Grazalema (Cádiz), una de las áreas más afectadas por el episodio de lluvias.
Los trabajos, iniciados este jueves, están siendo desarrollados por investigadores e investigadoras del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), con experiencia en hidrogeología y en el análisis de riesgos asociados a movimientos del terreno. El personal desplazado procede de las unidades territoriales del IGME-CSIC en Sevilla, Granada y Madrid.
Entre las principales tareas que se están llevando a cabo figura el análisis del estado del acuífero de la zona de Grazalema, así como la evaluación de posibles riesgos geológicos derivados de la saturación del terreno, como deslizamientos o inestabilidades del suelo. El objetivo es aportar información científica rigurosa que permita a las autoridades adoptar decisiones basadas en la evidencia.
La coordinación de los trabajos recae en la Coordinadora de Emergencias del CSIC, Inés Galindo, junto al coordinador del GADE, Juan Carlos García, quienes lideran el dispositivo de asesoramiento científico-técnico desplegado en Andalucía.
Esta es la segunda activación del PADE en lo que va de año, tras la intervención realizada recientemente por un episodio de contaminación marina en Las Palmas de Gran Canaria. A lo largo de 2025, el CSIC participó en seis actuaciones de asesoramiento científico en situaciones de emergencia, entre ellas las graves inundaciones provocadas por la DANA en Valencia, la emergencia en la mina de sal de Praid (Rumanía), el apagón nacional, los incendios forestales en Las Médulas (Castilla y León) y en Pico del Lobo (Guadalajara), así como el simulacro de erupción volcánica de Garachico (Tenerife).
El Protocolo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias (PADE) es una herramienta diseñada para sistematizar y agilizar la intervención del CSIC como organismo asesor en emergencias, poniendo el conocimiento científico al servicio de los gestores públicos. Este protocolo fue aprobado en abril de 2024 como parte de la estrategia del CSIC para reforzar su papel en el apoyo a las políticas públicas basadas en la evidencia científica.
