Localizan en una subasta italiana una talla robada del retablo de Astudillo

La Guardia Civil, en una operación conjunta con el Comando para la Tutela de la Protección del Patrimonio Cultural de los Carabinieri italianos, ha logrado recuperar en Génova (Italia) una talla del siglo XV robada en diciembre de 1979 en la localidad palentina de Astudillo. La pieza, atribuida al prestigioso escultor Gil de Siloé, representa a San Lucas y formaba parte del retablo mayor de la iglesia de Santa Eugenia.
El robo de esta obra se produjo en una época especialmente castigada por el expolio del patrimonio histórico-artístico en España, durante las décadas de los años setenta y ochenta del pasado siglo, cuando numerosos bienes culturales desaparecieron de iglesias y edificios históricos.
Operación Predela
La recuperación de la talla es el resultado de la operación Predela, una investigación iniciada en julio de 2021, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de la posible localización de la escultura en Italia. La alerta partió de anticuarios españoles, que detectaron la obra durante la inspección de una subasta en una conocida sala del norte del país y se interesaron por su adquisición.
Tras analizar la pieza y recopilar información histórica y documental, los especialistas identificaron indicios claros de que se trataba de una obra sustraída en España a finales de los años setenta, lo que motivó la comunicación inmediata con las autoridades.
La escultura recuperada es una talla de madera policromada, de aproximadamente 70 centímetros de altura, que formaba parte del conjunto escultórico del retablo mayor de la iglesia de Santa Eugenia de Astudillo. En el mismo robo de 1979 fueron sustraídos también seis apóstoles, los cuatro evangelistas, una escultura exenta y una cruz, todos ellos elementos de gran valor histórico y artístico.
Una obra clave del gótico isabelino
El retablo de Santa Eugenia está atribuido a Gil de Siloé, una de las figuras más relevantes de la escultura española de finales del siglo XV. Su obra se enmarca en el llamado gótico isabelino, un estilo característico de España que fusiona el gótico tardío con influencias mudéjares y flamencas, dando lugar a un lenguaje artístico de gran riqueza ornamental.
Durante la investigación, la Sección de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil logró recuperar en sus archivos la denuncia original presentada por el párroco de la iglesia tras el robo. El análisis de fotografías antiguas y documentación histórica permitió confirmar de manera concluyente que la pieza localizada en Italia correspondía a la talla sustraída en Astudillo.
Cooperación judicial internacional
A instancias de la Guardia Civil, la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Palencia, Plaza nº 2, emitió una Orden Europea de Investigación dirigida a Italia para proceder a la intervención cautelar de la obra y activar el proceso de restitución a España. En paralelo, se solicitó la colaboración de EUROJUST, lo que permitió agilizar la cooperación judicial entre ambos países.
Finalmente, 47 años después del robo, la talla fue repatriada a España el pasado mes de julio, gracias a la colaboración de las autoridades judiciales y culturales italianas y del arma de Carabinieri. Desde entonces, la pieza ha permanecido en depósito en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid.
Acto oficial de entrega en Palencia
La restitución de la obra se ha formalizado en un acto oficial celebrado en el Museo Diocesano de Palencia, al que han asistido el obispo de Palencia, el subdirector general de Registros y Documentación del Ministerio de Cultura, el director de Patrimonio Cultural de Castilla y León, el general jefe de la Zona de la Guardia Civil en Castilla y León y representantes del Arma de Carabinieri.
Ejemplo de colaboración ciudadana e institucional
La recuperación de esta talla de San Lucas constituye un nuevo ejemplo del éxito de la colaboración ciudadana, especialmente de los profesionales del mercado del arte, y de la cooperación institucional internacional. En este caso, ha sido clave el trabajo conjunto entre los Ministerios de Interior y de Cultura, la Guardia Civil y el Comando para la Tutela de Protección del Patrimonio Cultural de los Carabinieri, reforzando la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales y la protección del patrimonio histórico.
