Rescate al límite en el sur de Galicia: dos tripulantes a salvo tras naufragar el Maresco Tres

Momentos de máxima tensión se vivieron este jueves en la costa sur de Galicia tras el naufragio del Maresco Tres, una embarcación de artes menores con base en A Guarda y de unos diez metros de eslora, que se hundió frente a la costa de Oia, al sur de Cabo Silleiro.
El suceso activó de inmediato un amplio dispositivo de emergencia coordinado por Gardacostas de Galicia. En el operativo participaron el helicóptero de rescate Pesca 1 con base en Vigo, la embarcación Pesca 1, la patrullera Punta da Guía y el buque Valentín Paz Andrade, que trabajaron de forma conjunta para localizar a los náufragos y evitar consecuencias fatales.
Fue el helicóptero el que logró completar la maniobra decisiva. En torno a las 20:30 horas, los dos tripulantes fueron izados a bordo del helicóptero Pesca 1 tras ser localizados en el agua, culminando así una intervención marcada por la rapidez y la coordinación de los equipos de salvamento. Posteriormente, ambos marineros fueron trasladados al Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, donde fueron sometidos a una valoración médica completa.
Según las primeras informaciones facilitadas tras el rescate, los dos hombres se encontraban conscientes en el momento de su evacuación y, aunque presentaban signos de agotamiento propios de la situación vivida, no se teme por sus vidas. La rápida actuación de los servicios de emergencia resultó clave para evitar un desenlace trágico.
Mientras tanto, el operativo continuó durante la noche con el objetivo de impedir el hundimiento definitivo del pesquero y recuperar la balsa salvavidas. Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados, el Maresco Tres terminó hundiéndose frente a la costa de Oia. La patrullera Punta da Guía consiguió recuperar la balsa, evitando así mayores pérdidas materiales.
Este nuevo naufragio vuelve a poner de relieve la dureza del trabajo en el mar, especialmente en la zona sur de la provincia de Pontevedra, donde las condiciones meteorológicas y marítimas pueden cambiar con rapidez y poner en riesgo a las embarcaciones de menor tamaño. La pérdida del Maresco Tres supone un golpe para sus propietarios, pero el hecho de que no haya que lamentar víctimas mortales supone un alivio para el sector pesquero de A Guarda y, sobre todo, para las familias de los marineros afectados.
El suceso reabre además el debate sobre la seguridad en la pesca artesanal y la necesidad de extremar las precauciones ante episodios de inestabilidad en el mar, en una actividad que continúa siendo uno de los pilares económicos y sociales de muchas localidades costeras gallegas.
