Seis países, entre ellos España, rechazan acciones militares y piden diálogo en Venezuela

Los Gobiernos de España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay han emitido un comunicado conjunto en el que expresan su profunda preocupación ante la gravedad de los hechos ocurridos recientemente en Venezuela, reafirmando su compromiso con los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas y el respeto al derecho internacional.
En el documento, difundido por la Presidencia del Gobierno de España el 4 de enero de 2026, los seis países manifiestan su rechazo a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio venezolano, al considerar que contravienen principios fundamentales como la prohibición del uso o amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados.
Los firmantes advierten de que este tipo de actuaciones suponen un precedente extremadamente peligroso para la paz y la seguridad regional, además de representar un riesgo directo para la población civil. En este sentido, subrayan que la estabilidad de Venezuela es un elemento clave para el equilibrio político, social y económico de toda América Latina y el Caribe.
El comunicado insiste en que la situación venezolana debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas. Los gobiernos firmantes recalcan que solo un proceso político inclusivo, liderado por los propios venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana.
Asimismo, España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay reafirman el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, construida sobre la base del respeto mutuo, la no intervención y la solución pacífica de las controversias. En este marco, hacen un llamado a la unidad regional, más allá de las diferencias ideológicas, frente a cualquier acción que ponga en peligro la estabilidad del continente.
El texto también incluye un llamamiento al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados miembros de los distintos mecanismos multilaterales para que utilicen sus buenos oficios con el objetivo de contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional.
Por último, los países firmantes manifiestan su preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, advirtiendo de que estas prácticas son incompatibles con el derecho internacional y suponen una amenaza para la estabilidad política, económica y social de la región.
El comunicado está suscrito por los Gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, España, México y Uruguay, que reiteran su compromiso con el multilateralismo, la legalidad internacional y la defensa de la paz.
