Autorizada la nueva zonificación de la peste porcina africana: así afectará a granjas y al mercado del porcino

El Comité Permanente de Plantas, Animales, Alimentación y Piensos de la Unión Europea ha autorizado por unanimidad la propuesta española de nueva zonificación en el área afectada por la peste porcina africana (PPA), un paso clave que permitirá reordenar las restricciones y facilitar determinados movimientos en las granjas situadas en las zonas delimitadas.
A partir de esta decisión, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación elaborará un programa específico que permitirá a las explotaciones incluidas en estas zonas el movimiento de animales y productos, siempre condicionado al cumplimiento estricto de las correspondientes medidas sanitarias y de bioseguridad.
Dos zonas diferenciadas y nuevas reglas de control
La propuesta aprobada establece dos áreas claramente diferenciadas. Por un lado, la zona uno, considerada de vigilancia, donde no se han detectado casos. Por otro, la zona dos, que comprende el territorio en el que sí se han confirmado focos de la enfermedad. Cada una contará con requisitos y medidas específicas adaptadas al nivel de riesgo.
Esta nueva zonificación sustituye a la que se activó tras detectarse el primer caso a finales de noviembre en Cerdanyola del Vallès (Barcelona). En aquel momento se estableció una zona de alto riesgo en un radio de seis kilómetros y otra de menor riesgo que se extendía hasta los 20 kilómetros, área que fue perimetrada y vallada para reforzar las labores de control y vigilancia.
Ahora, el nuevo diseño abandona la forma estrictamente circular y se adapta a límites administrativos —municipios— y a los accidentes geográficos, configurando un mapa más irregular pero ajustado a la realidad del territorio. En su parte más estrecha mantiene una franja de 20 kilómetros desde el primer foco.
31 focos en fauna silvestre y ningún caso en granjas
El análisis de la evolución de la enfermedad ha centrado también la reunión sectorial del porcino presidida por la secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez. Durante el encuentro se detallaron las actuaciones desarrolladas en la zona infectada, especialmente el control de fauna silvestre, la instalación de vallados y otras barreras físicas, así como las medidas dirigidas a reducir la población de jabalíes.
Hasta la fecha, se han contabilizado 31 focos con un total de 162 jabalíes muertos en siete municipios: Cerdanyola del Vallès, Sant Cugat del Vallès, Sant Quirze del Vallès, Terrassa, Rubí, Molins de Rei y Sant Feliu de Llobregat. Todos los casos se concentran dentro del área delimitada en un radio de 20 kilómetros desde el primer foco y, según los datos oficiales, todos los positivos se han registrado exclusivamente en fauna silvestre, sin que se haya visto afectada ninguna explotación de porcino, un elemento clave para la estabilidad del sector.
Impacto en el mercado: producción al alza y precios a la baja
La reunión sectorial también abordó la evolución del mercado porcino. España alcanzó en 2025 una producción provisional de 5,3 millones de toneladas y 56,3 millones de cabezas sacrificadas, consolidando el fuerte crecimiento experimentado en los últimos años.
Sin embargo, desde la declaración del brote de peste porcina africana en fauna silvestre el pasado noviembre, los precios han acusado un descenso significativo. En la semana 5 de este año, la cotización de las canales de clase E se situó en 1,285 euros por kilo, lo que supone un 32,94 % menos que en la misma semana del año anterior y un 26,13 % por debajo de la media de los últimos cinco años.
Este contexto añade presión al sector, que observa con atención cómo la nueva zonificación y la autorización europea pueden contribuir a recuperar estabilidad comercial y confianza en los mercados.
Debate sobre la Norma de Calidad del Ibérico
Otro de los asuntos abordados fue la posible modificación de la Norma de Calidad del Ibérico. El sector ya planteó en octubre la opción de introducir ajustes puntuales, siempre desde el consenso.
El Ministerio considera que esta norma ha sido decisiva para la recuperación de la cabaña porcina ibérica y, especialmente, del cerdo puro de bellota. Asimismo, ha reforzado la trazabilidad y la diferenciación de los productos según raza y alimentación, consolidando el precinto negro como máxima referencia de calidad.
Tras el tiempo transcurrido desde su aprobación, se ha acordado abrir un periodo de reflexión. El objetivo es mantener el compromiso con la calidad, la transparencia y la información al consumidor, poniendo en valor las características diferenciales del cerdo ibérico puro de bellota sin romper el consenso alcanzado en torno a la normativa actual.
En este escenario, el Ministerio continuará trabajando junto al sector para garantizar que los productos ibéricos, especialmente los de bellota, sigan siendo uno de los grandes emblemas de la gastronomía española, reforzando su posicionamiento y competitividad.
