
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado la puesta en marcha de la aplicación provisional del Acuerdo UE-Mercosur después de que Uruguay y Argentina se convirtieran en los primeros países del bloque sudamericano en ratificar el tratado. Se espera que Brasil y Paraguay completen el proceso próximamente.
Von der Leyen calificó la ratificación como “una excelente noticia”, subrayando que refleja la confianza y el compromiso de los socios latinoamericanos para impulsar un acuerdo que considera histórico. El tratado creará un mercado integrado de 720 millones de personas y eliminará miles de millones de euros en aranceles, abriendo nuevas oportunidades para las empresas europeas, especialmente para las pequeñas y medianas.
Según la presidenta, el acuerdo otorgará a Europa “una ventaja estratégica de vanguardia” en un contexto global marcado por la competencia intensa y la incertidumbre. “Esa ventaja debe materializarse”, afirmó.
Aplicación provisional y proceso institucional
En enero, el Consejo Europeo autorizó a la Comisión a aplicar provisionalmente el acuerdo una vez que se produjera la primera ratificación por parte de un país del Mercosur. Tras el paso dado por Uruguay y Argentina, la Comisión procederá ahora con esa activación.
No obstante, Von der Leyen recordó que la aplicación provisional no sustituye al procedimiento formal de conclusión. De acuerdo con los Tratados de la UE, el acuerdo solo podrá entrar plenamente en vigor una vez que el Parlamento Europeo otorgue su aprobación.
La Comisión continuará trabajando con los Estados miembros, el Parlamento y las partes interesadas para garantizar un proceso “fluido y transparente”.
Un acuerdo estratégico
La presidenta definió el pacto con el Mercosur como uno de los acuerdos comerciales más relevantes de la primera mitad del siglo XXI. Más allá de su dimensión económica, lo presentó como una plataforma para reforzar la cooperación política con socios que comparten la defensa del comercio abierto, basado en normas y en la buena fe.
“El acuerdo encarna el espíritu con el que Europa actúa en la escena global”, señaló, insistiendo en que contribuirá a fortalecer la resiliencia, el crecimiento y la autonomía estratégica de la Unión.
Con la aplicación provisional en marcha, la UE acelera así uno de los proyectos comerciales más ambiciosos de los últimos años, a la espera del respaldo definitivo del Parlamento Europeo.
