
La Guardia Civil ha detenido a cinco personas que formaban parte de una organización criminal asentada en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) que, bajo la apariencia de una orden militar y religiosa, estafaba a personas con escasa cultura financiera mediante la venta de bonos de redención y billetes sin valor real. La operación, denominada “Capellán”, se encuentra en su segunda fase y también ha permitido investigar a otra persona, además de analizar la actividad de ocho sociedades mercantiles nacionales y una extracomunitaria vinculadas al entramado.
Según la investigación, los detenidos comercializaban billetes exóticos de muy escaso valor monetario que ofrecían por cientos o miles de euros, en ocasiones a través de participaciones que supuestamente daban acceso a estos documentos. Estos productos se presentaban como inversiones de gran valor económico, con apariencia lujosa y con un supuesto precio de cientos de miles de euros, aunque en realidad carecían prácticamente de valor. Las operaciones se realizaban al margen de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y permitieron a la organización acumular más de diez millones de euros en un corto periodo de tiempo.
La investigación comenzó a mediados de 2024 cuando los agentes detectaron a un grupo de personas que había incrementado su patrimonio de forma exponencial sin una justificación legal aparente y que, además, mantenía fuertes vínculos familiares entre sí. A partir de ese momento se descubrió que habían creado un entramado internacional que captaba a sus víctimas mediante videoconferencias con un formato similar al utilizado por los telepredicadores estadounidenses, utilizando discursos persuasivos para convencer a los participantes de invertir en estos supuestos productos financieros.
Para reforzar la credibilidad del fraude, la organización llegó a crear una orden o fundación de carácter militar y religioso en la que su líder, actualmente en prisión, se presentaba como “General Comandante de los Capellanes para España y Francia” o incluso como responsable de los capellanes de Europa, Asia y Oceanía. Durante la primera fase de la operación, desarrollada en 2024, la Guardia Civil intervino numerosa documentación que, junto con los testimonios de víctimas y detenidos, permitió reconstruir el organigrama de la organización y su funcionamiento.
Las pesquisas también revelaron que el líder de la trama había pasado en poco tiempo de trabajar como repartidor de comida a domicilio a dirigir una organización criminal con importantes beneficios económicos. En esta segunda fase de la operación, desarrollada en marzo de 2026, los agentes han practicado cinco nuevas detenciones, han investigado al líder ya encarcelado y han intervenido varias empresas vinculadas al fraude.
La operación ha sido llevada a cabo por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cádiz y ha sido tutelada por el Juzgado Mixto de Sanlúcar de Barrameda.
