Crisis en Oriente Medio: Sánchez llama a la calma y protege a los españoles en la región

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció este 4 de marzo en el Palacio de La Moncloa para ofrecer una declaración institucional sobre la escalada de violencia en Oriente Medio tras los recientes ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Durante su intervención, Sánchez subrayó la gravedad de la situación: bombardeos indiscriminados en nueve países de la región y daños a una base británica en Chipre, centenares de víctimas y consecuencias económicas globales, como la caída de bolsas y la disrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz, por donde transitaba el 20% del gas y petróleo mundial.
El presidente destacó la importancia de respetar el derecho internacional y proteger a la población civil, enfatizando que la posición del Gobierno de España ante este conflicto se resume en cuatro palabras: “No a la guerra”. Recordó además los errores de conflictos pasados, como la guerra de Irak, que derivaron en crisis humanitarias, terrorismo y aumento de precios de la energía.
España, aseguró Sánchez, actuará de manera coordinada y responsable, protegiendo a sus ciudadanos en la región mediante dispositivos de evacuación y asistencia consular. El Gobierno también estudia medidas económicas para mitigar posibles impactos en hogares, empresas y autónomos, gracias a la solidez de la economía española y a la política fiscal responsable que ha permitido afrontar crisis anteriores.
El mandatario reiteró que España seguirá trabajando con aliados internacionales y países de la región que apuestan por la paz, impulsando soluciones diplomáticas y exigiendo un cese inmediato de las hostilidades. Asimismo, Sánchez remarcó la coherencia del país con su postura histórica en otros conflictos internacionales como Ucrania o Palestina.
“No se puede responder a una ilegalidad con otra, porque así es como empiezan los grandes desastres de la humanidad”, afirmó Sánchez, recordando la Primera Guerra Mundial como ejemplo de cómo errores de cálculo y acontecimientos imprevistos pueden desencadenar catástrofes globales.
El presidente concluyó su mensaje asegurando que España permanece firme en la defensa de la legalidad internacional, los valores de la Constitución y los principios fundacionales de la Unión Europea, apostando por un futuro de paz, seguridad y prosperidad para todos.
