El buque oceanográfico ‘Miguel Oliver’ inicia una misión científica clave para el futuro de la pesca en España y Portugal

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha iniciado este 5 de marzo la campaña científica Pelago 2026, un ambicioso proyecto de investigación destinado a analizar el ecosistema pelágico del golfo de Cádiz y la costa portuguesa, así como evaluar el estado de diversas especies de gran interés para el sector pesquero.
La investigación se desarrollará hasta el próximo 30 de marzo a bordo del buque oceanográfico ‘Miguel Oliver’, perteneciente a la flota científica del ministerio. Esta campaña se realiza en colaboración con el Instituto Português do Mar e da Atmosfera (IPMA), lo que permitirá llevar a cabo estudios en aguas de España y Portugal dentro de un marco de cooperación científica entre ambos países.
Uno de los principales objetivos del estudio es analizar la distribución, abundancia y biomasa de pequeños pelágicos, entre los que destacan especies clave para la pesca como la sardina, el boquerón, la caballa, la anchoa y el jurel. Para ello, los científicos emplearán técnicas avanzadas de acústica que permiten detectar y medir la presencia de estos peces en amplias áreas del océano.
Además de la evaluación de las poblaciones adultas, los investigadores realizarán seguimiento de huevos y larvas de peces, un elemento esencial para conocer la reproducción de estas especies y su evolución futura. Paralelamente, se llevará a cabo una caracterización completa del ecosistema pelágico mediante el sistema de ecointegración, que permitirá analizar factores físicos, químicos y biológicos del entorno marino.
Durante la campaña también se realizarán observaciones de aves y mamíferos marinos, con el objetivo de obtener una visión más amplia de la biodiversidad que habita en esta zona del Atlántico.
Las muestras biológicas se obtendrán mediante pescas pelágicas específicas que permitirán identificar las especies capturadas y recoger información sobre su longitud, edad, sexo y estado de madurez sexual. Esta información es fundamental para determinar la salud de las poblaciones de peces y su capacidad reproductiva.
Para estudiar la distribución de los huevos de especies como la sardina y la anchoa, los investigadores utilizarán el sistema de muestreo continuo Cufes, una tecnología que permite detectar las áreas de puesta. De forma paralela, también se recopilarán datos sobre las características de la columna de agua, lo que ayudará a comprender mejor las condiciones ambientales que influyen en el desarrollo de estas especies.
Una vez finalizada la campaña, los datos obtenidos serán analizados por los grupos científicos del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES). Los resultados de estos estudios servirán como base para las recomendaciones científicas que determinan los Totales Admisibles de Capturas (TAC) y las cuotas pesqueras que cada año aprueba el Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea. Asimismo, permitirán fijar las capturas de sardina acordadas bilateralmente entre España y Portugal.
La campaña Pelago 2026 se desarrolla gracias al Memorando de Entendimiento firmado en 2022 entre los ministerios de Agricultura de España y Portugal, que impulsa la cooperación científica en materia de investigación marina y gestión pesquera.
Este trabajo tiene especial relevancia para la flota de cerco, ya que aproximadamente el 88 % de las capturas de estas especies se realizan mediante este método, aunque también resulta fundamental para otras modalidades como las flotas de enmalle y arrastre.
Además, la iniciativa responde a diversos compromisos internacionales para garantizar la gestión sostenible de los recursos marinos y forma parte del Programa Nacional de Datos Básicos del sector pesquero. Este programa está cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA).
El buque oceanográfico ‘Miguel Oliver’
El buque oceanográfico ‘Miguel Oliver’ es una de las principales plataformas de investigación marina de España. Forma parte de la flota científica gestionada por la Secretaría General de Pesca junto con los buques ‘Vizconde de Eza’ y ‘Emma Bardán’.
La embarcación cuenta con 70 metros de eslora y 12 metros de manga, además de un avanzado equipamiento tecnológico para la navegación y la investigación oceanográfica. Entre sus sistemas destacan tres ecosondas, tres radares y seis laboratorios científicos, además de un sofisticado sistema de posicionamiento y navegación.
Asimismo, está clasificado como buque ecológico y silencioso por la sociedad Bureau Veritas, cumpliendo con la normativa ICES 209 sobre emisiones de ruido y vibraciones en barcos de investigación, lo que resulta esencial para no alterar el comportamiento de las especies marinas durante los estudios científicos.
