El CSIC impulsa un sistema pionero para monitorizar el impacto del alga asiática en el litoral sur

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas coordina un proyecto europeo que utilizará imágenes de satélite y ciencia ciudadana para analizar la expansión del alga asiática en Andalucía y el Algarve y mejorar su gestión.

El CSIC impulsa un sistema pionero para monitorizar el impacto del alga asiática en el litoral sur

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha puesto en marcha un nuevo proyecto europeo destinado a monitorizar la expansión del alga asiática Rugulopteryx okamurae en las costas del sur de la península ibérica, concretamente en Andalucía y el Algarve portugués. La iniciativa, que estará activa hasta finales de 2026, busca ofrecer una visión integral y objetiva de la evolución de esta especie invasora y de sus impactos ambientales, económicos y sociales acumulados durante la última década.

El proyecto está liderado por el CSIC a través del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN) y cuenta con la colaboración de la Universidad del Algarve (Portugal) y del instituto francés IFREMER, abordando así un problema ambiental de carácter claramente transfronterizo. Para ello, se empleará el análisis masivo de imágenes del satélite europeo Sentinel-2, que permitirá identificar las tendencias espacio-temporales de llegada del alga a las playas y cuantificar la magnitud de los arribazones desde 2016.

Rugulopteryx okamurae, conocida popularmente como alga asiática, es una macroalga invasora detectada por primera vez en Ceuta en 2015. Desde entonces, su rápida expansión ha afectado a buena parte del litoral español, especialmente en la zona del Estrecho y la costa andaluza, así como a otros territorios del Mediterráneo y el Atlántico, como Portugal, Marruecos, Argelia e Italia. Su proliferación ha tenido consecuencias directas sobre la pesca artesanal —con una reducción de las capturas superior al 50 % según datos de las lonjas del Estrecho—, la acuicultura, el turismo y las economías municipales, que asumen elevados costes derivados de la retirada de biomasa en playas.

El proyecto, denominado RugOBSS (Rugulopteryx okamurae Observing Beachcast System from Space), creará la primera cuantificación regional del impacto de los arribazones de esta especie invasora. Para ello, combinará la información obtenida por satélite con observaciones directas en playas y datos sobre toneladas de biomasa retirada en los municipios más afectados. Además, se incorporarán observaciones procedentes de iniciativas de ciencia ciudadana, ampliando así la cobertura y precisión del sistema de seguimiento.

“La plataforma piloto proporcionará información clave para administraciones y gestores públicos, con datos objetivos sobre la magnitud de las llegadas, su estacionalidad y la cantidad de biomasa acumulada en cada municipio”, explica Mar Roca Mora, investigadora del CSIC y coordinadora del proyecto desde el ICMAN. Según señala, esta información será fundamental para calcular compensaciones económicas, agilizar ayudas públicas y optimizar la gestión operativa en las zonas afectadas.

El proyecto también analizará la posibilidad de anticipar la llegada de algas flotantes a la costa mediante la combinación de datos de viento, oleaje y corrientes marinas, con el objetivo de desarrollar un sistema de alerta temprana. “Esto permitiría recoger la biomasa mar adentro, reduciendo el impacto ecológico y facilitando una retirada más eficiente y económica, además de mejorar la calidad del material para su uso en bioproductos”, añade la investigadora.

La alga asiática se ha convertido en una prioridad estratégica tanto para Andalucía como para Portugal. En julio de 2025, la Junta de Andalucía aprobó un plan específico de gestión que establece como líneas clave el seguimiento continuado de los acúmulos de biomasa y la promoción de su valorización comercial. Ese mismo mes, Portugal aprobó su propia estrategia nacional para afrontar la invasión, especialmente relevante en el Algarve.

En este contexto, el proyecto celebrará su primera reunión pública en Cádiz a mediados de abril, donde se presentarán los resultados preliminares y se abrirá un espacio de diálogo con administraciones, organizaciones ambientales, empresas y otros agentes implicados. El encuentro estará abierto al público previa inscripción.

La iniciativa cuenta con financiación de la convocatoria OYSTER EuroMarine para jóvenes investigadores y fue además ganadora del Blue-Cloud Hackathon 2025, que premia proyectos europeos innovadores basados en el uso de gemelos digitales del océano. Junto a Mar Roca Mora, participan como investigadores Maria João Lima, de la Universidad del Algarve, y Bede Ffinian Rowe Davies, de IFREMER, consolidando un equipo joven y multidisciplinar que refuerza el papel de la ciencia en la búsqueda de soluciones urgentes frente a los retos ambientales actuales.

Fuente:CSIC

Suscríbete a nuestro boletín