El salario mínimo vuelve a subir en 2026: así impactará en millones de trabajadores

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha firmado el acuerdo para la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2026, una medida que, según ha subrayado, supone “un paso muy relevante para mejorar la vida de 2,5 millones de trabajadores”, con especial impacto entre mujeres y jóvenes.
El acto se ha celebrado en el Ministerio de Trabajo y Economía Social, con la participación de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y los secretarios generales de Comisiones Obreras (CC.OO.), Unai Sordo, y Unión General de Trabajadores (UGT), Pepe Álvarez. También han asistido varios miembros del Ejecutivo, entre ellos la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
El SMI alcanza los 1.221 euros en 2026
Con la nueva subida del 3,1% aprobada para 2026, el salario mínimo se sitúa en 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas. Desde 2018, cuando el SMI estaba fijado en 735 euros mensuales, se han aprobado ocho incrementos consecutivos, lo que supone una subida acumulada superior al 66% en apenas ocho años.
“Subir el SMI es una cuestión de justicia social y de inteligencia económica”, ha defendido el presidente durante su intervención. Según ha explicado, el objetivo del Gobierno es que “el trabajo permita vivir con dignidad” y que el crecimiento económico se traduzca en mejoras reales en las nóminas.
Sánchez ha puesto el foco en los trabajadores que sostienen la economía real: quienes abren un comercio cada mañana, atienden a personas mayores, trabajan en hostelería, conducen vehículos o desarrollan su labor frente a una máquina o una pantalla. “Los buenos números no caen del cielo”, ha afirmado, recordando que el crecimiento del PIB del 2,8% y los récords empresariales son fruto del esfuerzo diario de millones de personas.
Críticas a la ausencia de la patronal
El presidente ha lamentado que la patronal no haya participado en la firma del acuerdo y ha cuestionado su posición en un contexto de crecimiento económico y beneficios empresariales al alza. En este sentido, ha defendido que no es coherente “mirar con lupa el salario de quien cobra el mínimo mientras se mira hacia otro lado cuando se registran beneficios millonarios”.
Para el Ejecutivo, la subida del SMI no es una medida simbólica, sino una decisión con efectos directos sobre el poder adquisitivo, el consumo y la cohesión social. Desde el Gobierno se insiste en que las anteriores subidas no han destruido empleo, sino que han coincidido con récords de afiliación y reducción de la temporalidad.
El Gobierno reivindica una legislatura centrada en el trabajo
Durante el acto, Yolanda Díaz ha asegurado que el salario mínimo “no destruye empleo, destruye pobreza”, y ha avanzado que el Ejecutivo seguirá impulsando reformas orientadas a mejorar el bienestar laboral. Entre ellas, ha mencionado la reducción de la jornada, el refuerzo del registro horario, la regulación de plataformas digitales y la protección frente al despido injusto.
Pedro Sánchez, por su parte, ha reiterado el compromiso del Gobierno de seguir ampliando derechos laborales y consolidar una prosperidad compartida. “Hoy firmamos una subida del SMI, pero sobre todo reafirmamos un compromiso político y social: dignificar el trabajo y gobernar para la mayoría social”, ha señalado.
Con esta nueva actualización del salario mínimo en 2026, el Ejecutivo busca consolidar una senda de crecimiento económico acompañada de mejoras salariales, reforzando el mensaje de que el desarrollo del país debe traducirse en avances tangibles para quienes sostienen el tejido productivo.
