
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha defendido en Bruselas la necesidad de impulsar una transición justa en el mercado laboral ante los cambios derivados del avance de la inteligencia artificial.
La responsable del área laboral participó en la reunión del Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores (EPSCO), donde los ministros europeos analizaron los desafíos que plantea la incorporación de la inteligencia artificial al mundo del trabajo.
Durante el debate del semestre europeo, Díaz subrayó que esta transformación tecnológica puede convertirse en una oportunidad para mejorar la calidad del empleo, reforzar los servicios públicos y aumentar la productividad.
La inteligencia artificial como oportunidad para mejorar el empleo
En su intervención, la vicepresidenta destacó que el desarrollo de la inteligencia artificial puede contribuir a modernizar los servicios públicos de empleo y mejorar la eficacia de organismos como la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
Según explicó, esta tecnología también puede ayudar a liberar a los trabajadores de tareas repetitivas o insalubres, permitiendo mejorar la productividad y avanzar hacia modelos laborales con mayor bienestar.
No obstante, Díaz advirtió de que el desarrollo de la inteligencia artificial requiere una intervención activa de las políticas sociales y laborales para evitar que el avance tecnológico genere desigualdades.
Seis propuestas para proteger a los trabajadores
Con este objetivo, el Ministerio de Trabajo y Economía Social ha presentado un conjunto de seis medidas orientadas a garantizar los derechos laborales en el nuevo contexto digital.
Entre las iniciativas propuestas destaca el reconocimiento del derecho individual a la formación continua, de forma que los trabajadores puedan adquirir las competencias necesarias ante los cambios tecnológicos.
También se plantea garantizar la transparencia de los algoritmos utilizados en la gestión del trabajo, preservando la intimidad de los empleados y asegurando el control humano en las decisiones automatizadas.
Además, el plan incluye la obligación de realizar auditorías algorítmicas, así como reforzar el papel de los sindicatos en la supervisión de los sistemas automatizados de gestión laboral.
Las propuestas también contemplan medidas para proteger la salud laboral, incluyendo el refuerzo del derecho a la desconexión digital.
Por otra parte, se propone crear un indicador de riesgo de automatización que permita identificar a los trabajadores más vulnerables ante la sustitución tecnológica.
Finalmente, se plantea avanzar en la creación de una agencia pública europea de protección de datos.
Financiación para una transición justa
Durante su intervención, Yolanda Díaz también defendió que las empresas dedicadas al desarrollo de inteligencia artificial deben contribuir fiscalmente a financiar la transición digital del mercado laboral.
La vicepresidenta considera necesario crear un fondo que permita adaptar el empleo a los cambios tecnológicos y garantizar que el avance de la inteligencia artificial se traduzca en progreso social.
Según explicó, el objetivo es que la transformación digital del trabajo se desarrolle bajo criterios de justicia social y con el respaldo del diálogo social europeo.
“No es el momento de retroceder, es el momento de avanzar y hacerlo de la mano del diálogo social europeo”, afirmó la ministra.
