
La Guardia Civil ha desmantelado un grupo criminal especializado en robos con violencia en domicilios tras detener a tres personas en el marco de la operación ‘Rhaven-ligatum’. Los arrestados actuaban haciéndose pasar por repartidores de paquetería para acceder a las viviendas y cometer los asaltos con extrema agresividad.
Según ha informado el instituto armado, los integrantes de esta organización operaban principalmente en las provincias de Almería, Granada y Toledo, donde llevaban a cabo robos siguiendo un patrón perfectamente definido.
Un método basado en el engaño y la violencia
La investigación se inició tras detectarse varios robos con características similares. Los autores se presentaban en los domicilios vestidos con chalecos reflectantes, simulando ser trabajadores de empresas de reparto, lo que les permitía ganarse la confianza de las víctimas y acceder a las viviendas.
Una vez en el interior, actuaban de forma coordinada, utilizando armas de fuego para intimidar a los moradores. En algunos casos, llegaron a amordazar a las víctimas para evitar cualquier resistencia mientras sustraían dinero, joyas y otros objetos de valor.
Este modus operandi, basado en el engaño inicial y la posterior violencia, generó una gran alarma entre los vecinos de las zonas afectadas.
Organización estructurada y medidas para evitar ser detectados
La Guardia Civil ha constatado que el grupo contaba con una estructura organizada y adoptaba diversas medidas para dificultar su identificación. Entre ellas, el uso de vehículos sustraídos o con matrículas falsificadas para cometer los robos.
Además, los integrantes del grupo llegaron a residir en un bloque de oficinas no habilitado como vivienda, lo que complicaba las labores de vigilancia y seguimiento por parte de los investigadores.
Las pesquisas permitieron determinar que la organización estaba asentada entre las provincias de Almería y Madrid, desde donde planificaban los asaltos en distintas zonas.
Detenciones en Madrid y Almería
Como resultado de la operación, dos de los sospechosos fueron detenidos en Madrid y un tercero en Aguadulce, en el municipio de Roquetas de Mar (Almería). Dos de ellos han ingresado en prisión provisional.
A los detenidos se les imputan numerosos delitos, entre ellos robo con violencia e intimidación en domicilio, detención ilegal, tenencia ilícita de armas, pertenencia a grupo criminal, así como falsificación de matrículas y uso de vehículos robados.
Las diligencias han sido remitidas a los juzgados de Vera (Almería) y Torrijos (Toledo), mientras la investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.
