
La Guardia Civil ha intervenido más de 500 aves exóticas protegidas en el interior de una vivienda ubicada en Estrella del Marqués (Cádiz), en el marco de la operación ‘Dacelo’. El propietario del inmueble está siendo investigado por un presunto delito de tráfico ilegal de especies protegidas o en peligro de extinción, así como por otro relacionado con el bienestar animal.
La actuación se llevó a cabo tras varias pesquisas que apuntaban a una posible actividad ilícita vinculada a la comercialización de fauna protegida desde el propio domicilio.
Condiciones insalubres y hallazgo de aves muertas
Durante el registro, los agentes comprobaron que los animales se encontraban en condiciones higiénico-sanitarias muy deficientes, sin los requisitos mínimos exigidos para su cuidado.
Además, en el interior de un congelador fueron localizadas 70 aves exóticas muertas, entre las que se encontraban especies de alto valor económico como guacamayos y loros grises africanos.
Sospechas de tráfico ilegal de especies protegidas
Las investigaciones previas, apoyadas en labores de vigilancia, permitieron detectar indicios claros de un posible tráfico ilegal de aves protegidas. Según la Guardia Civil, el investigado mantenía en su vivienda una gran colección de especies incluidas en la normativa CITES, que regula el comercio internacional de fauna y flora silvestres.
Los agentes confirmaron que muchos de los ejemplares carecían de documentación legal, lo que refuerza la hipótesis de su procedencia ilícita.
Especies de alto valor en el mercado negro
Entre las aves intervenidas se encontraban loros grises africanos, cacatúas, amazonas y diferentes especies de guacamayos. Destaca especialmente la localización de una pareja de guacamayos jacintos (Anodorhynchus hyacinthinus), cuyo valor en el mercado ilegal puede alcanzar los 20.000 euros.
La elevada cantidad de ejemplares y su diversidad refuerzan la gravedad de los hechos investigados.
Colaboración con el MITECO
La operación ha contado con la colaboración del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), que ha participado en la identificación de las especies y en la evaluación de su estado y documentación.
Las autoridades continúan con la investigación para esclarecer el alcance de esta actividad ilícita y determinar posibles conexiones con redes de tráfico de fauna protegida.
