Investigado un conductor en La Rioja por usar un patinete con motor de gasolina sin permiso tras perder todos los puntos

La Guardia Civil ha investigado a un conductor y ha denunciado administrativamente a otro tras ser interceptados en diferentes vías de La Rioja por infringir la Ley de Tráfico y Seguridad Vial. Ambos circulaban con vehículos de dos ruedas que, tras ser modificados, han sido catalogados legalmente como ciclomotores, lo que obliga a disponer del permiso de conducción correspondiente y de las autorizaciones administrativas exigidas por la normativa vigente.
Los hechos se remontan al 14 de febrero de 2026, cuando agentes de la Agrupación de Tráfico detectaron irregularidades en dos actuaciones distintas en carreteras riojanas. En ambos casos, los vehículos habían sido manipulados para incrementar su potencia y velocidad, superando las prestaciones permitidas para patinetes y bicicletas eléctricas convencionales.
Un patinete de fabricación artesanal con motor de gasolina
La primera intervención tuvo lugar en el kilómetro 34 de la carretera LR-115, en el término municipal de Autol, en La Rioja. Los agentes observaron cómo el conductor de un vehículo de dos ruedas circulaba de manera antirreglamentaria, lo que motivó su identificación y la inspección del vehículo.
Durante la comprobación, los guardias civiles constataron que el vehículo carecía de marca, modelo y número de bastidor. Se trataba de un patinete de fabricación artesanal al que se le había incorporado un motor de gasolina, una modificación que alteraba sustancialmente sus características técnicas originales.
El vehículo fue intervenido y se dio traslado al Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico para la elaboración de un informe técnico. El estudio, realizado por un taller acreditado, concluyó que el patinete reunía las condiciones técnicas de un ciclomotor de categoría L1e-B. Esto implica que para su conducción es obligatorio estar en posesión del permiso de conducción de la clase AM, además de cumplir con los requisitos de matriculación y seguro.
Como consecuencia, se procedió a investigar al conductor, un varón de 29 años, como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por conducir un vehículo a motor sin permiso de conducción, tras haber perdido la totalidad de los puntos. Según las mismas fuentes, el investigado se había presentado recientemente a examen para recuperar la vigencia del permiso, pero fue declarado no apto.
Bicicleta eléctrica modificada y denunciada
En una actuación diferente, los agentes detectaron también una bicicleta eléctrica modificada que, tras las alteraciones realizadas, podía alcanzar una velocidad equiparable a la de un ciclomotor. En este caso, el conductor fue denunciado administrativamente por circular con un vehículo que, debido a sus características técnicas tras la manipulación, requería autorización y permiso específicos.
La Guardia Civil recuerda que la transformación de bicicletas y patinetes eléctricos para aumentar su potencia o velocidad sin la correspondiente homologación constituye una infracción grave y puede acarrear consecuencias penales. Estos vehículos, una vez alterados, no han superado los ensayos técnicos obligatorios en materia de frenado, estabilidad y seguridad estructural que garantizan su uso seguro en la vía pública.
Lejos de tratarse de una simple modificación mecánica, estas prácticas suponen un riesgo real para la seguridad vial, tanto para quienes los conducen como para el resto de usuarios de la carretera. Además, al ser considerados ciclomotores tras su transformación, deben cumplir con las exigencias legales en materia de permiso de conducción, seguro obligatorio y resto de autorizaciones administrativas.
Las diligencias penales han sido puestas a disposición de la autoridad judicial, mientras que las infracciones administrativas han sido remitidas a la Jefatura Provincial de Tráfico en La Rioja para la tramitación correspondiente.
