La Guardia Civil destapa un negocio ilegal millonario con el lentisco extraído de zonas protegidas

La Guardia Civil ha detenido a diez personas acusadas de formar parte de una organización criminal dedicada al expolio masivo de lentisco en diferentes áreas naturales de la provincia de Tarragona. El arbusto era recolectado sin autorización para su posterior exportación a Países Bajos, generando un negocio ilegal que, según las estimaciones de los investigadores, habría alcanzado un beneficio económico cercano a los 32 millones de euros.
La operación, denominada “Lentina”, ha permitido desarticular una red con conexiones internacionales que operaba mediante un entramado empresarial diseñado para ocultar el origen ilícito del producto y blanquear los beneficios obtenidos.
Durante la investigación se han realizado 11 registros en domicilios y sedes sociales de empresas implicadas en Barcelona y Tarragona, donde los agentes localizaron más de 160.000 euros en efectivo y varios vehículos de alta gama. Además, las autoridades han bloqueado alrededor de un millón de euros en cuentas bancarias controladas por los investigados y han intervenido 22 vehículos de alta gama y 23 viviendas presuntamente adquiridas con el dinero obtenido de la actividad ilegal.
En uno de los registros efectuados en una nave industrial utilizada como centro logístico, los agentes incautaron 6.500 kilos de lentisco que ya estaba preparado para su comercialización.
La investigación se inició a finales de 2023, cuando el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) realizó una inspección en una nave situada en Reus (Tarragona). En aquella actuación se intervinieron cuatro toneladas de lentisco y se obtuvo documentación clave que permitió a los investigadores reconstruir el funcionamiento del grupo.
El arbusto era recolectado de forma masiva y sin autorización en diferentes espacios naturales de la provincia de Tarragona, algunos de ellos protegidos, como la comarca del Baix Ebre —incluida en la Red Natura 2000— o la Serra de Llabería, declarada Espacio Natural Protegido desde 1992.
Una vez recolectado, el material era transportado en furgonetas hasta la nave investigada, desde donde se organizaba su envío hacia Países Bajos. La operación ha contado con el apoyo operativo de Europol, que colaboró en el intercambio de información con las autoridades neerlandesas para identificar el destino final de la mercancía.
Según los investigadores, la organización utilizaba pequeños grupos de recolectores para llevar a cabo las extracciones. En muchos casos se trataba de personas en situación de vulnerabilidad que trabajaban sin contrato ni alta en la Seguridad Social. Se estima que alrededor de 250 personas habrían participado en estas labores de recolección ilegal para distintas empresas vinculadas a la red.
Además, la investigación también analiza la muerte de un hombre relacionado con la organización que falleció en diciembre de 2025 mientras realizaba labores de recolección de lentisco.
Las pesquisas han determinado que entre julio de 2020 y diciembre de 2023 la organización habría recolectado ilegalmente al menos 991 toneladas de lentisco, aunque los investigadores sospechan que esta actividad se llevaba a cabo desde al menos el año 2018.
Los beneficios obtenidos fueron posteriormente introducidos en el circuito económico legal mediante un entramado empresarial destinado a ocultar el origen del dinero y blanquear las ganancias, que posteriormente se invertían en bienes muebles e inmuebles.
El lentisco, cuyo nombre científico es Pistacia lentiscus, es un arbusto perenne característico de los ecosistemas mediterráneos y posee un importante valor ecológico. Esta planta desempeña un papel fundamental en la biodiversidad, ya que proporciona alimento y refugio a numerosas especies de aves e insectos.
En los últimos años su demanda ha aumentado de forma considerable en sectores como la jardinería ornamental, la elaboración de composiciones florales y la industria farmacéutica, debido a sus propiedades antimicrobianas, cicatrizantes y antiinflamatorias. Este incremento del interés comercial ha favorecido también su extracción ilegal.
Un informe pericial inicial elaborado por el Seprona estima que el daño ambiental provocado por esta actividad supera los 3,77 millones de euros. La extracción continuada del arbusto contribuye a la fragmentación de hábitats, reduce la capacidad de captura de carbono y afecta negativamente a la biodiversidad.
Además, la retirada indiscriminada de lentisco provoca la compactación del suelo, acelera los procesos de erosión y aumenta el riesgo de incendios forestales debido a los residuos abandonados por los recolectores en las zonas naturales.
