La Unión Europea moderniza la conectividad con una ley clave para fibra, 5G y satélites

La Comisión Europea ha presentado la propuesta de la Ley de Redes Digitales, una iniciativa estratégica destinada a modernizar, simplificar y armonizar la normativa comunitaria sobre redes de conectividad. El objetivo es crear un marco regulador más eficiente que favorezca la inversión en infraestructuras avanzadas, como redes de fibra óptica y redes móviles de última generación, fundamentales para el desarrollo tecnológico y la competitividad económica de la Unión Europea.
La Comisión subraya que las normas actuales deben actualizarse para responder a las nuevas necesidades digitales. Las redes de alta capacidad son la base sobre la que se sustentan tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, la computación en la nube o los servicios digitales avanzados. Garantizar una conectividad avanzada y accesible para ciudadanos y empresas en toda la UE es, según Bruselas, un pilar esencial para reforzar la posición de Europa en la economía global.
Reforzamiento del mercado único de la conectividad
Uno de los ejes centrales de la Ley de Redes Digitales es la consolidación de un mercado único europeo de la conectividad. Para ello, la propuesta plantea una armonización de las normas que facilite la actividad de las empresas transfronterizas y fomente su crecimiento e innovación.
Entre las principales medidas se incluye la posibilidad de que las empresas puedan prestar servicios en toda la UE mediante un único registro en un solo Estado miembro, reduciendo trámites administrativos. Además, se impulsa la creación de servicios paneuropeos de comunicación por satélite, mediante un marco de autorización del espectro a escala comunitaria, sustituyendo los actuales sistemas nacionales.
La Comisión también propone aumentar la coherencia normativa en la gestión del espectro radioeléctrico, otorgando licencias de mayor duración y renovables por defecto, lo que aportará previsibilidad a los operadores y estimulará la inversión a largo plazo. Asimismo, se fomenta el uso compartido del espectro entre operadores cuando no esté plenamente utilizado y se introduce un mecanismo voluntario de cooperación entre proveedores de conectividad, plataformas de contenidos y servicios en la nube.
Transición hacia redes de conectividad avanzadas
La Ley de Redes Digitales aborda de forma directa la obsolescencia de las redes de cobre tradicionales, que ya no responden a las exigencias tecnológicas actuales. La propuesta establece planes nacionales de transición obligatorios para garantizar su eliminación progresiva y el paso a redes avanzadas entre los años 2030 y 2035.
Los Estados miembros deberán presentar estos planes en 2029 y el proceso estará acompañado de salvaguardias específicas para los consumidores. Entre ellas, destaca la obligación de proporcionar información clara y con antelación sobre los apagones de red y de garantizar la continuidad del servicio durante la transición tecnológica.
Simplificación normativa e impulso a la inversión
Otro de los pilares de la nueva ley es la reducción de la carga administrativa. El nuevo marco regulador elimina obligaciones de notificación innecesarias y moderniza los procedimientos, permitiendo que las empresas concentren sus recursos en la inversión y la innovación. Al mismo tiempo, se introduce una mayor flexibilidad en las relaciones comerciales entre operadores, manteniendo elevados estándares de protección para los consumidores.
Conectividad segura, resiliente y adaptable
La propuesta también refuerza la seguridad y resiliencia de las redes europeas, limitando dependencias estratégicas dentro del ecosistema de conectividad y fomentando la cooperación a escala de la UE. Se prevé la creación de un plan europeo de preparación ante crisis, destinado a hacer frente a riesgos como catástrofes naturales o injerencias extranjeras en las infraestructuras digitales.
En este contexto, el mecanismo común para la selección de comunicaciones por satélite paneuropeas incorporará criterios centrados en la seguridad, la fiabilidad y la adaptabilidad de las redes.
Neutralidad de la red y servicios innovadores
La Ley de Redes Digitales mantiene intactos los principios de neutralidad de la red. No obstante, introduce mecanismos para aclarar la aplicación de las normas de internet abierta a los servicios innovadores, con el fin de ofrecer mayor seguridad jurídica. Además, se impulsa un marco voluntario de cooperación en ámbitos emergentes como la interconexión de protocolos de internet y la eficiencia del tráfico de datos.
Próximos pasos y contexto
La propuesta legislativa será ahora remitida al Parlamento Europeo y al Consejo para su debate y adopción. Una vez aprobada, la Ley de Redes Digitales sustituirá al Código Europeo de las Comunicaciones Electrónicas de 2018.
Esta iniciativa se enmarca en las conclusiones del Libro Blanco de la Comisión publicado en febrero de 2024 sobre las necesidades de infraestructura digital de Europa y en las prioridades marcadas por la presidenta Ursula von der Leyen en su discurso sobre el estado de la Unión de 2025, donde destacó la importancia de avanzar hacia un mercado único de la conectividad antes de 2028.
La vicepresidenta ejecutiva para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, Henna Virkkunen, subrayó que una Europa verdaderamente conectada es la base del liderazgo en innovación, competitividad y soberanía digital, destacando el impacto positivo de la conectividad avanzada tanto para las empresas emergentes como para servicios esenciales como la atención médica a distancia.
