Llega el horario de verano 2026: cuándo se cambian los relojes y qué impacto tiene en tu salud
El ajuste horario vuelve a generar debate sobre sus efectos en la salud y su continuidad en la Unión Europea

Con la llegada de la primavera, España afronta uno de los momentos más habituales —y debatidos— del calendario: el cambio al horario de verano. Este 2026, además, coincide con una fecha señalada como el Domingo de Ramos, lo que añade aún más relevancia a un ajuste que cada año genera dudas entre los ciudadanos.
El cambio de hora se producirá en la madrugada del sábado 28 al domingo 29 de marzo. En ese momento, los relojes deberán adelantarse una hora, de modo que a las 02:00 pasarán a ser las 03:00 horas en la península y Baleares. En el caso de Canarias, el salto será de la 01:00 a las 02:00 horas.
Este ajuste implica que esa noche se dormirá una hora menos. Sin embargo, a partir de ese momento los días serán más largos, con más horas de luz por la tarde, algo que tradicionalmente se asocia con un mayor aprovechamiento del tiempo y actividades al aire libre.
Una medida con impacto en el organismo
Más allá de la modificación en los relojes, el cambio de hora puede tener efectos en el organismo. Algunos expertos advierten de alteraciones en el sueño, el estado de ánimo o la concentración, especialmente durante los primeros días tras el ajuste.
Este fenómeno, conocido como astenia primaveral, puede provocar sensación de cansancio, irritabilidad o falta de energía. Aunque estos síntomas suelen ser temporales, los especialistas recomiendan adaptar progresivamente los horarios de descanso y mantener rutinas estables para minimizar el impacto.
Un debate abierto en Europa sobre su eliminación
El cambio de hora no está exento de controversia. En los últimos años, tanto el Gobierno de España como diversas instituciones de la Unión Europea han planteado la posibilidad de eliminar los cambios estacionales de forma definitiva.
Este debate sigue abierto y enfrenta diferentes posturas. Mientras algunos expertos consideran que el sistema actual favorece el ahorro energético y el aprovechamiento de la luz solar, otros señalan sus efectos negativos sobre la salud y el bienestar.
Por el momento, y a la espera de una decisión definitiva a nivel europeo, España continuará aplicando el cambio de hora dos veces al año, tal y como establece la normativa vigente.
