Madrid, Galicia y Extremadura bajo la amenaza del radón: riesgo de cáncer de pulmón para no fumadores

Expertos advierten que el radón, gas radiactivo presente en viviendas y lugares de trabajo, se ha consolidado como el primer factor de riesgo de cáncer de pulmón en personas no fumadoras, y alertan sobre medidas sencillas de prevención.

Madrid, Galicia y Extremadura bajo la amenaza del radón: riesgo de cáncer de pulmón para no fumadores

El radón, gas radiactivo invisible que emana del subsuelo, se ha convertido en el primer factor de riesgo de cáncer de pulmón en personas no fumadoras en España, según se expuso este miércoles en una sesión científica celebrada en la Real Academia de Ciencias de España.

Durante la jornada, Virginia Calvo, del Hospital Universitario Puerta de Hierro, recordó que el cáncer de pulmón es el segundo más frecuente en España, solo por detrás del cáncer de mama, y el primero en incidencia entre varones, citando las estadísticas de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

Por su parte, Luis Quindós, del departamento de Física Médica de la Universidad de Cantabria, explicó que el radón, al filtrarse desde el subsuelo hacia viviendas y lugares de trabajo, constituye un riesgo especialmente elevado en zonas graníticas como Galicia, Extremadura y algunas áreas de la Sierra de Madrid. Los estudios epidemiológicos realizados en España demuestran una relación casi lineal entre la concentración de radón en interiores y el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, lo que convierte a este gas en un problema de salud pública relevante.

Zonas de mayor riesgo

El mapa de radón en España refleja estrechamente la geología del país: las áreas con abundancia de granito presentan mayor riesgo de acumulación de gas en interiores. En la Comunidad de Madrid, más del 80% de los municipios requieren mediciones de radón, sobre todo en plantas bajas y sótanos, para garantizar la seguridad de los ocupantes. A nivel nacional, iniciativas como el Plan Nacional contra el Radón y el trabajo del Laboratorio de Radón de Galicia han identificado las regiones más afectadas, aunque los expertos alertan que la concienciación social sigue siendo insuficiente.

Normativa y prevención

España ha incorporado directrices internacionales que establecen niveles de referencia de radón para viviendas y lugares de trabajo, y desde 2019 obliga a que las nuevas construcciones en municipios de riesgo incluyan medidas de protección antirradón. Sin embargo, según Quindós, estas medidas raramente se verifican tras la construcción, lo que aumenta la necesidad de mediciones periódicas y soluciones correctivas.

Afortunadamente, la mitigación del riesgo es posible mediante acciones sencillas y efectivas: incrementar la ventilación, sellar grietas en suelos y paredes, instalar sistemas de deshumidificación y, en entornos de exposición temporal, el uso de mascarillas especializadas. Estas intervenciones, combinadas con la detección temprana mediante medidores domésticos, permiten reducir significativamente la exposición y el riesgo de enfermedad.

El consenso entre los expertos es claro: aunque el radón representa un peligro silencioso, es un riesgo controlable si se adoptan medidas preventivas adecuadas, convirtiéndose en un ejemplo de cómo la ciencia y la concienciación ciudadana pueden salvar vidas.

Suscríbete a nuestro boletín