Maspalomas: sol, playa y un paisaje único protegido en el sur de Gran Canaria

La Playa de Maspalomas y su histórico faro conforman uno de los enclaves más emblemáticos de Canarias, combinando naturaleza protegida, ocio y tradición turística.

Maspalomas: sol, playa y un paisaje único protegido en el sur de Gran Canaria

La Playa de Maspalomas es uno de los grandes referentes turísticos del archipiélago canario y una de las zonas costeras más visitadas de Europa. Situada en el sur de Gran Canaria, esta extensa playa de arena dorada se integra en un entorno singular dominado por la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas, un espacio protegido de excepcional valor medioambiental.

Junto a Maspalomas, las zonas de Meloneras y Playa del Inglés completan uno de los principales polos turísticos de la isla, concentrando una amplia oferta de alojamientos, hoteles y resorts, así como una intensa actividad de ocio diurno y nocturno.

Un espacio para todos los públicos

La playa destaca por su diversidad de ambientes. En sus kilómetros de litoral conviven bañistas, surfistas y aficionados al nudismo, con áreas claramente diferenciadas que permiten a cada visitante encontrar su espacio ideal. A ello se suma un clima privilegiado, considerado entre los mejores del mundo, con temperaturas suaves y numerosas horas de sol durante todo el año.

Pero Maspalomas no es solo sinónimo de sol y playa. Su imagen está íntimamente ligada al Faro de Maspalomas, una de las construcciones más emblemáticas del sur de la isla y testigo directo de la transformación de este enclave a lo largo de más de un siglo.

El Faro de Maspalomas, testigo de la historia

El Faro de Maspalomas comenzó a construirse en 1861, en un entorno entonces deshabitado e incomunicado del resto de la isla. Tras 28 años de obras, su luz se encendió por primera vez en 1890, sirviendo de guía a los barcos que cubrían la ruta entre Europa y América. Durante décadas fue la única edificación existente entre la actual Playa del Inglés y el Oasis de Maspalomas.

Hoy, el faro se encuentra integrado en una animada zona peatonal, el Boulevard del Faro de Maspalomas, rodeado de tiendas, restaurantes y zonas de ocio, que se prolonga hasta Meloneras y se ha convertido en uno de los paseos más concurridos del sur de Gran Canaria, especialmente al atardecer.

Naturaleza protegida y conservación ambiental

A pocos metros del faro se inicia el sistema dunar, un paisaje cambiante moldeado por el viento y el mar. En este entorno se encuentra también la Charca de Maspalomas, un humedal protegido que sirve de refugio y zona de descanso para numerosas aves migratorias.

Las autoridades y entidades locales insisten en la importancia de preservar este ecosistema único, recomendando transitar únicamente por los senderos habilitados y respetar las zonas delimitadas para evitar la degradación del espacio natural.

Servicios, accesos y puntos de interés

La Playa de Maspalomas dispone de kioscos con servicio de restauración y baños públicos, abiertos habitualmente entre las 10:30 y las 18:00 horas. El acceso desde la capital se realiza por la GC-1, tomando la salida 46 en dirección a la Avenida Touroperador Tui hasta la Plaza del Faro.

En las inmediaciones destacan otros puntos de interés como el Parque Tony Gallardo, un espacio que combina arte y naturaleza dentro del entorno protegido de las dunas, y el Yacimiento arqueológico de Punta Mujeres, que conserva restos de antiguos asentamientos costeros aborígenes.

Maspalomas continúa siendo, más de un siglo después de la construcción de su faro, un destino privilegiado para disfrutar del mar, la naturaleza y la historia, manteniendo intacta su capacidad de atraer a visitantes de todo el mundo.

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