
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la puesta en marcha de un amplio paquete de medidas económicas y sociales para hacer frente al impacto de la guerra en Oriente Próximo. El plan, aprobado en un Consejo de Ministros extraordinario, movilizará más de 5.000 millones de euros y entrará en vigor de forma inmediata, beneficiando a cerca de 20 millones de hogares y tres millones de empresas en España.
El jefe del Ejecutivo ha reconocido que el conflicto internacional tendrá consecuencias económicas inevitables, aunque ha asegurado que estas iniciativas permitirán amortiguar sus efectos sobre la ciudadanía y el tejido productivo.
Rebaja de impuestos en energía y combustibles
Uno de los pilares principales del plan es la reducción de la fiscalidad energética. El Gobierno ha aprobado la bajada del IVA del 21% al 10% en electricidad, gas, carburantes y otros combustibles, junto a una reducción de los impuestos sobre hidrocarburos hasta el mínimo permitido por la normativa europea.
Estas medidas supondrán un ahorro directo para los consumidores, estimado en hasta 30 céntimos por litro de combustible, lo que se traduce en unos 20 euros por depósito en un vehículo medio.
Además, se suspende temporalmente el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE) y se reduce el Impuesto Especial sobre la Electricidad al tipo mínimo europeo del 0,5%.
Ayudas directas a sectores estratégicos
El paquete contempla ayudas específicas para los sectores más afectados, como transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores, que recibirán una bonificación de 20 céntimos por litro de gasóleo profesional.
Asimismo, se establecen ayudas para la compra de fertilizantes y se amplían las líneas de financiación a través del ICO con una dotación adicional de 300 millones de euros destinada al sector agroalimentario y pesquero.
El Ejecutivo también refuerza el control sobre el uso de estas ayudas, otorgando mayores competencias a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para evitar prácticas abusivas.
Refuerzo del escudo social
El plan incluye la prórroga durante todo 2026 del denominado escudo social, que contempla descuentos en el bono social eléctrico de hasta el 57,5% para consumidores vulnerables, así como la prohibición del corte de suministros básicos como agua o electricidad.
También se mantienen ayudas térmicas y se reducen en un 80% los peajes eléctricos para la industria electrointensiva, con el objetivo de preservar la competitividad empresarial y el empleo.
Medidas estructurales para la transición energética
Más allá de las acciones inmediatas, el Gobierno ha incorporado un segundo eje estratégico centrado en la transformación del modelo energético. Este incluye incentivos fiscales para la instalación de energías renovables, autoconsumo y eficiencia energética.
Entre ellas destacan deducciones en el IRPF para la compra de vehículos eléctricos, la instalación de placas solares o sistemas de climatización eficiente, así como la flexibilización de los contratos energéticos para empresas y autónomos.
Además, se impulsa el desarrollo de comunidades energéticas y se amplía la distancia permitida para el autoconsumo compartido, reforzando la capacidad de almacenamiento energético mediante baterías y sistemas hidroeléctricos.
Un plan abierto ante la incertidumbre internacional
Pedro Sánchez ha subrayado que el paquete no es cerrado y que podrá ampliarse en función de la evolución del conflicto. En este contexto, ha insistido en la necesidad de una respuesta coordinada a nivel europeo y ha defendido que España está mejor preparada que otros países para afrontar esta crisis.
El presidente ha reiterado también su llamamiento al cese del conflicto y al respeto del derecho internacional, insistiendo en que la prioridad del Gobierno es proteger a la ciudadanía y garantizar la estabilidad económica del país.
