Recetas falsas, terapias inexistentes y 285.000 euros: así operaba la falsa doctora detenida en Burgos

La Guardia Civil ha detenido por segunda vez en Burgos a una falsa doctora, a su hijo y a la expareja de la mujer como presuntos autores de una trama delictiva basada en la prescripción de tratamientos médicos sin licencia y terapias inventadas, dirigidas a personas con problemas físicos o psicológicos. La investigación confirma que esta actividad fraudulenta era su principal medio de vida, con ingresos que se habrían mantenido durante años.
Los hechos se remontan a mediados del año pasado, cuando madre e hijo ya fueron arrestados por delitos similares. Sin embargo, nuevas pesquisas han permitido identificar seis nuevas víctimas, lo que eleva a al menos diez las personas afectadas únicamente por los falsos tratamientos médicos. En esta segunda fase de la operación también ha sido detenido la expareja de la mujer, acusado de actuar como colaborador directo en la estafa.
Según la investigación, la mujer, sin titulación oficial en Medicina, se hacía pasar por especialista en neurología, neurocirugía y neurofisiología clínica, llegando incluso a facilitar un supuesto número de colegiada de una asociación médica estadounidense, extremo que nunca pudo acreditar documentalmente. Ella era la encargada de captar a las víctimas, aprovechando su estado de vulnerabilidad física o emocional para ofrecerles tratamientos supuestamente personalizados a precios muy elevados.
El hijo y la expareja participaban activamente en la trama, encargándose de la preparación de las dosis, su envío y la gestión económica. De hecho, era el hijo quien recibía los pagos por los tratamientos prescritos por su madre, a pesar de que ninguno de los implicados contaba con actividad laboral legal conocida.
Además de la estafa sanitaria, los detenidos también estaban implicados en la venta fraudulenta de mascotas, gestionando un criadero ilegal y cobrando por perros que nunca llegaban a entregar. Asimismo, se han detectado perjuicios económicos derivados de daños y deudas en viviendas alquiladas, así como impagos a clínicas veterinarias.
La segunda fase de la investigación ha permitido identificar víctimas en Asturias, Burgos, Gipuzkoa y Valencia, además de una clínica veterinaria y un veterinario colegiado, afectados por recetas falsificadas y suplantación de identidad profesional. La falsa doctora utilizaba pseudónimos para operar en distintos ámbitos: “Hada” como médica, “Celia” en la venta de perros e “Israel” para hacerse pasar por veterinario y obtener medicamentos como antibióticos, vacunas o antiinflamatorios.
El análisis de una cuenta bancaria controlada por el hijo ha revelado ingresos cercanos a los 285.000 euros en los últimos siete años, procedentes mayoritariamente de transferencias. Solo por los tratamientos médicos ficticios, el dinero obtenido supera los 48.400 euros, elevando la cifra total acreditada de estafa a 177.000 euros, aunque los investigadores no descartan que la cantidad real sea superior.
Hasta el momento, diez personas han denunciado formalmente haber sido víctimas de esta falsa médica, si bien la Guardia Civil considera que el número real de afectados podría ser mucho mayor. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones ni la aparición de más perjudicados.
Los tres detenidos están acusados de estafa, intrusismo profesional, delitos contra la salud pública, falsedad documental y usurpación de estado civil. La operación, denominada “Adabur”, ha sido desarrollada por el área de investigación del Puesto Principal Alfoz de Burgos, bajo la dirección del Juzgado de Instrucción número 3 de Burgos, al que ya se han remitido las diligencias.
