Científicos españoles logran pronosticar erupciones volcánicas antes de que el magma alcance la superficie

Una innovadora metodología desarrollada por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), el Instituto Geográfico Nacional (IGN) y la Universidad de Valencia permite anticipar erupciones volcánicas en entornos urbanos con aproximadamente 48 horas de antelación. Publicado en la revista Scientific Reports, este trabajo ha sido seleccionado por la Oficina para la Reducción de Desastres de la ONU (UNDRR) como referencia internacional para mejorar la gestión y respuesta ante crisis volcánicas.
El principio en el que se basa esta técnica es que el magma no asciende de forma aleatoria, sino que sigue un patrón temporal denominado memoria del magma. Cuando este patrón cambia, se genera una serie de terremotos atípicos que indican que el magma ha comenzado un ascenso sostenido y potencialmente explosivo. Esta señal se identifica mediante algoritmos estadísticos que permiten prever la erupción aproximadamente dos días antes de que ocurra.
Raúl Pérez, investigador del IGME-CSIC, explica que este método “abre nuevas vías para implementar sistemas de alerta temprana basados en series temporales de terremotos volcánicos, aplicables a redes sísmicas en tiempo real durante la vigilancia de una crisis sismo-volcánica”.
Además de predecir el inicio de la erupción, el algoritmo permite identificar cuándo el volcán está perdiendo fuerza eruptiva. Una vez que la memoria del magma se estabiliza, los científicos pueden detectar una tendencia asintótica, señal de que el motor eruptivo se está agotando, información vital para planificar la evacuación inversa y la reconstrucción de zonas afectadas.
El trabajo se fundamenta en el estudio de la erupción del volcán Tajogaite (Cumbre Vieja, La Palma) en 2021, que afectó a más de 8.000 personas y destruyó aproximadamente 1.200 viviendas. La información recogida durante el despliegue de personal investigador permitió desarrollar un modelo que combina modelación matemática y análisis de terremotos desde 9 km de profundidad, identificando señales de cambios en la dinámica eruptiva. La erupción de 86 días estuvo marcada por cinco inyecciones profundas de magma, según el estudio.
Este método introduce un nuevo paradigma en la previsión volcánica, al permitir anticipar de manera cuantitativa el inicio de erupciones y reducir la incertidumbre en entornos urbanos. La inclusión de esta investigación en la plataforma Preventionweb de la ONU asegura su difusión entre instituciones y científicos de todo el mundo, facilitando la adopción de herramientas que mejoren la prevención y gestión de emergencias volcánicas.
Raúl Pérez concluye: “Nuestro objetivo es ofrecer información robusta para la gestión de crisis volcánicas y proteger a la población, especialmente en áreas densamente pobladas, contribuyendo a la seguridad y resiliencia frente a desastres naturales”.
Fuente: CSIC
