De una oferta para hacer manualidades en casa a perder 10.000 euros: así funcionaba la estafa investigada por la Guardia Civil
La investigación de la CiberComandancia ha permitido identificar a cuatro personas con domicilios en Ávila, Cuenca, Pontevedra y Barcelona.

La Guardia Civil ha esclarecido una estafa de 10.000 euros relacionada con una falsa oferta de trabajo desde casa en la que la víctima fue introducida progresivamente en un sistema de supuestas tareas remuneradas. Cuatro personas han sido investigadas tras unas pesquisas coordinadas por la CiberComandancia.
El fraude comenzó cuando la víctima, residente en Álava, se interesó por una aparente oportunidad laboral que consistía en realizar manualidades desde su domicilio para conseguir unos ingresos adicionales. Lo que inicialmente parecía una sencilla propuesta de empleo terminó convirtiéndose en una sucesión de pagos exigidos para continuar realizando tareas y recuperar el dinero que supuestamente había generado.
La investigación ha sido desarrollada por el Equipo @ de la CiberComandancia con la colaboración de los Equipos @ de Ávila, Cuenca, Pontevedra y Barcelona, provincias en las que se encontraban los domicilios de los presuntos responsables.
Una oferta para hacer manualidades desde casa como primer gancho
El contacto comenzó después de que la víctima mostrase interés por una oferta para realizar manualidades desde su domicilio. Tras una primera conversación mediante una aplicación de mensajería instantánea, fue trasladada a otra plataforma y recibió un enlace para registrarse en una página web.
A partir de ese momento comenzó la segunda fase del engaño. Los responsables le indicaron que tendría que completar una serie de tareas sencillas y que, a cambio, recibiría diferentes recompensas económicas.
La víctima acabó incorporada a un supuesto grupo de trabajo en el que otros participantes aparentaban encontrarse en la misma situación y realizar actividades similares.
Dentro de esta dinámica se le pidió seleccionar una de las tareas disponibles como trabajo principal. Sin embargo, para poder acceder a nuevas actividades debía efectuar previamente un pago.
Un primer ingreso sirvió para ganarse su confianza
Uno de los elementos que dio credibilidad al supuesto empleo fue que, después de completar las primeras tareas, la víctima recibió una transferencia económica.
Ese primer pago reforzó la sensación de que se encontraba ante una actividad legítima y permitió que los presuntos estafadores se ganaran su confianza antes de solicitar cantidades mayores.
Al día siguiente fue incorporada a un nuevo supuesto grupo de trabajo. En esta ocasión le comunicaron que tenía que efectuar determinadas compras relacionadas con el material necesario para seguir desarrollando las tareas que había elegido.
Cuando la mujer expresó su intención de abandonar la actividad, los responsables le indicaron que antes tendría que completar las compras pendientes si quería recuperar el dinero que supuestamente ya había ganado.
El mensaje era claro: si no continuaba realizando los pagos solicitados, perdería sus ganancias.
La víctima terminó transfiriendo 10.000 euros
Ante la posibilidad de perder el dinero que creía haber generado, la víctima siguió las indicaciones y realizó nuevas operaciones económicas.
La sucesión de transferencias terminó alcanzando un importe total de 10.000 euros.
El engaño no terminó ahí. Cuando la afectada comunicó que tenía intención de denunciar lo sucedido, los presuntos responsables le proporcionaron documentación identificativa correspondiente a una tercera persona que no tenía relación con los hechos.
Posteriormente, cuando solicitó más información sobre la actividad para la que supuestamente había sido contratada, dejaron de contestar a sus mensajes. También eliminaron conversaciones y contenidos existentes en los grupos en los que había participado.
La denuncia se presentó por Internet
La investigación presenta además la particularidad de que la víctima formalizó la denuncia a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil.
La comunicación fue recibida por la ON-RED (Oficina Nacional de Recepción Electrónica de Denuncias), desde donde las actuaciones fueron trasladadas al Equipo @ de la CiberComandancia.
Los especialistas comenzaron entonces a analizar las comunicaciones mantenidas entre la víctima y los presuntos estafadores, así como la documentación disponible y el recorrido seguido por cada una de las operaciones económicas.
El análisis de estos elementos permitió reconstruir el procedimiento utilizado para captar a la afectada y obtener indicios que condujeron hasta los presuntos responsables.
Cuatro personas investigadas en diferentes provincias
La localización de los implicados hizo necesaria una actuación coordinada en diferentes puntos de España.
Los Equipos @ de Ávila, Cuenca, Pontevedra y Barcelona colaboraron con la CiberComandancia para completar las gestiones y determinar tanto la identidad como la posible participación de las personas relacionadas con el fraude.
Finalmente, la Guardia Civil ha dado por esclarecido el delito de estafa y las diligencias, junto con las cuatro personas investigadas, han sido puestas a disposición de la autoridad judicial competente de Vitoria-Gasteiz.
Cómo evitar las estafas de falsas ofertas de trabajo
La Guardia Civil recomienda extremar las precauciones ante ofertas que prometan importantes beneficios a cambio de trabajos extremadamente sencillos y sin apenas riesgo.
También aconseja desconfiar especialmente de propuestas laborales inesperadas que llegan mediante plataformas y redes sociales como Telegram, WhatsApp o TikTok, sobre todo cuando para comenzar a trabajar o seguir obteniendo supuestas ganancias se exige realizar previamente transferencias económicas.
Otra señal de alerta aparece cuando se solicita dinero para desbloquear pagos, recuperar beneficios o continuar realizando tareas. La recomendación es no enviar dinero a desconocidos bajo este tipo de argumentos.
En caso de haber sido víctima de un fraude, resulta importante conservar la mayor cantidad posible de pruebas: cuentas bancarias de destino, números de teléfono asociados a Bizum, nombres de usuario, grupos de mensajería, conversaciones, justificantes de transferencias y cualquier otra información relacionada con las operaciones.
La Guardia Civil amplía las denuncias telemáticas
La investigación también pone el foco en el funcionamiento de la CiberComandancia, una unidad de reciente creación con la que la Guardia Civil amplía sus servicios de atención al ciudadano en el ámbito digital y presta apoyo en el ciberespacio durante las 24 horas del día y los 365 días del año.
A través de la Sede Electrónica y utilizando un certificado electrónico pueden denunciarse telemáticamente determinados hechos, entre ellos estafas y cargos indebidos realizados mediante medios informáticos.
El sistema permite también presentar denuncias relacionadas con sustracciones de vehículos o efectos de su interior, hurtos, daños y pérdida o localización de documentación.
El caso de Álava evidencia además uno de los métodos utilizados en las denominadas estafas de tareas remuneradas: atraer inicialmente a la víctima con una oportunidad aparentemente sencilla, generar confianza mediante pequeñas recompensas y solicitar posteriormente cantidades cada vez mayores bajo la promesa de recuperar el dinero o incrementar las ganancias.
