
La Guardia Civil ha investigado a una persona en Almería por un presunto delito contra la flora y la fauna tras detectar la venta online ilegal de alfombras confeccionadas con piel auténtica de león.
La actuación se enmarca en la operación “Simbawake”, desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), que permitió desarticular una actividad ilícita relacionada con el comercio de especies protegidas.
Venta online de pieles de león protegidas
La investigación se inició el pasado mes de enero gracias a la colaboración ciudadana, que alertó sobre la venta de dos alfombras realizadas con piel completa de león (Panthera leo), incluyendo la cabeza de los ejemplares.
Los artículos se ofertaban en una plataforma digital por 2.500 euros cada uno. Tras su intervención, los análisis confirmaron que se trataba de pieles auténticas de esta especie, incluida en el Convenio CITES y catalogada como vulnerable.
Hallada una colección de animales y piezas de marfil
Durante la inspección de la vivienda del investigado, los agentes localizaron una extensa colección de animales naturalizados y objetos elaborados con partes de especies protegidas.
Entre los elementos intervenidos destacan colmillos de marfil, taburetes fabricados con patas de elefante africano y ejemplares completos o partes de animales como puma, leopardo, antílope negro, oso negro, cebra, hienas y simios.
El valor total de las piezas incautadas podría superar los 14.000 euros, según las estimaciones iniciales.
Protección internacional de especies
La Guardia Civil recuerda que el comercio de especies protegidas está regulado por el Convenio CITES, que exige permisos específicos para garantizar que la comercialización no suponga una amenaza para la supervivencia de animales y plantas.
La tenencia o venta de estos productos sin la documentación legal correspondiente constituye un delito contra la fauna, como en este caso.
Investigación en curso
Las diligencias han sido puestas a disposición de la autoridad judicial competente, junto con los efectos intervenidos.
Este caso pone de relieve la importancia de la colaboración ciudadana en la lucha contra el tráfico ilegal de especies protegidas, una actividad que sigue representando una amenaza para la biodiversidad a nivel global.
