El PP alerta por SEAT y reclama más flexibilidad para proteger el futuro de la automoción española
Alberto Nadal reclama menos burocracia, neutralidad tecnológica y energía competitiva para atraer nuevas inversiones de la industria del automóvil.

El Partido Popular ha reclamado un cambio profundo en la política industrial española relacionada con el automóvil y ha situado las recientes informaciones sobre el futuro de SEAT como una nueva señal de alerta sobre la competitividad de un sector estratégico para la economía española.
El vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del PP, Alberto Nadal, ha expresado el respaldo de su formación a SEAT, sus trabajadores, proveedores y a la planta de Martorell, aunque considera que el debate debe ir más allá de la situación concreta de la histórica marca.
Según Nadal, España se juega mantener su posición como una de las grandes potencias europeas del automóvil en un escenario internacional en el que las plantas compiten por adjudicarse nuevos modelos, plataformas, baterías, centros de I+D y cadenas de suministro.
El PP alerta sobre la producción y las exportaciones de vehículos
Para sustentar su diagnóstico, el PP cita datos de ANFAC según los cuales la producción de vehículos descendió un 1,7% durante el primer semestre de 2026, mientras que las exportaciones retrocedieron un 3,3%.
El partido destaca además que el saldo comercial del conjunto de la automoción, incluyendo vehículos y componentes, se redujo un 84,1%, hasta situarse en 501 millones de euros.
La propia patronal del sector atribuye parte de la evolución a la adaptación temporal de las fábricas españolas para producir nuevos modelos electrificados y a una menor demanda procedente de Europa, al tiempo que plantea la necesidad de recuperar producción y reforzar la competitividad.
“No estamos ante el problema de una empresa. Estamos ante una batalla industrial”, sostiene Nadal, quien defiende que España dispone de plantas competitivas, talento y una importante red de proveedores, pero no puede considerar garantizadas las inversiones futuras.
Energía, impuestos y burocracia, entre las críticas de Nadal
El dirigente popular considera que uno de los principales problemas de la estrategia del Gobierno está en las denominadas políticas de oferta.
A su juicio, las multinacionales comparan factores como el coste energético, las infraestructuras y redes disponibles, la fiscalidad, la productividad, la burocracia, el capital humano y la seguridad jurídica antes de decidir dónde realizar una inversión.
El PP acusa al Ejecutivo de haber incrementado costes e incertidumbre en algunos de estos ámbitos en lugar de facilitar la implantación de nuevos proyectos.
Nadal asegura que su partido respalda la descarbonización, pero reclama que se desarrolle con plazos realistas y evitando que la transición provoque una pérdida de capacidad industrial.
Casi 18.000 puntos de recarga instalados pero sin operar
La infraestructura de recarga constituye otro de los puntos señalados por el PP.
Según los datos incluidos en el comunicado, al cierre del segundo trimestre de 2026 había 17.821 puntos de recarga instalados pero todavía no operativos, una cifra que representaría casi una cuarta parte del total instalado.
Nadal señala los accesos y conexiones a la red como uno de los obstáculos que deben resolverse para acelerar la electrificación del parque automovilístico.
El PP cuestiona el diseño inicial del PERTE VEC
El PERTE del Vehículo Eléctrico y Conectado (PERTE VEC) centra otra parte de las críticas de los populares.
El PP recuerda que la principal línea industrial comenzó con un presupuesto de 2.975 millones de euros, mientras que la primera convocatoria concluyó con 877,2 millones adjudicados.
Nadal se apoya además en la fiscalización realizada por el Tribunal de Cuentas sobre el periodo 2021-2023, que señaló problemas en el diseño inicial, la participación del sector privado, la coordinación de los órganos de gobernanza y la complejidad de la primera convocatoria.
El propio PP reconoce, no obstante, que las convocatorias posteriores fueron simplificadas y que el Ministerio de Industria comunicó en marzo de 2026 unas adjudicaciones acumuladas de 2.900 millones de euros.
Para Nadal, estas modificaciones demuestran que el programa tuvo que corregirse sobre la marcha y que se perdió un tiempo importante durante una etapa decisiva para la transformación del sector.
Críticas a las ayudas para comprar vehículos electrificados
El PP cuestiona asimismo la forma en la que se han desarrollado los programas destinados a incentivar la demanda.
La formación recuerda la situación del MOVES III en 2025 y centra especialmente sus críticas en el Programa Auto+, anunciado en diciembre de ese año con una dotación de 400 millones de euros para 2026.
Según la información aportada por los populares, las bases reguladoras no fueron aprobadas hasta el 22 de julio y la primera convocatoria dirigida a particulares comenzó el 4 de agosto, ocho meses después del anuncio.
El PP también rechaza que estas ayudas estén reservadas a vehículos con etiqueta CERO y considera que debería aplicarse una mayor neutralidad tecnológica, premiando la reducción efectiva de emisiones y la eficiencia.
“Una ayuda que se anuncia en diciembre y no se puede solicitar hasta agosto no es una política de demanda eficaz”, sostiene Nadal.
El horizonte de 2035 enfrenta al PP con la estrategia del Gobierno
La posición española ante la regulación europea de emisiones constituye otro de los grandes puntos de discrepancia.
El PP reclama al Gobierno una mayor flexibilidad en las políticas europeas de descarbonización del automóvil y cuestiona que España se sitúe entre los países que defienden condiciones más exigentes de cara a 2035.
Nadal sostiene que los objetivos medioambientales deben compatibilizarse con la competitividad industrial y el empleo, y considera contradictorio elevar los costes regulatorios para posteriormente recurrir a subvenciones destinadas a empresas y consumidores.
La formación reclama, por tanto, una transición con mayor flexibilidad temporal y tecnológica.
SEAT, Ford, Bosch y la batalla por las nuevas inversiones
El PP sitúa el debate sobre SEAT dentro de un escenario mucho más amplio de competencia entre países y regiones para atraer inversiones industriales.
En su comunicado cita el cierre de actividad de Bosch en Lliçà d’Amunt y el traslado de parte de su producción a Polonia, las 626 salidas acordadas por Ford en Almussafes en 2024 y la cancelación del proyecto de ICL y Dynanonic en Sallent, inicialmente planteado con una inversión cercana a los 285 millones de euros para materiales destinados a baterías.
Para Nadal, estos casos evidencian que la presencia industrial no está garantizada y que cada nueva plataforma, modelo o centro tecnológico implica una competición internacional entre posibles localizaciones.
La alternativa del PP para la industria del automóvil
Frente a la estrategia del Gobierno, el Partido Popular plantea una política industrial basada en energía competitiva y segura, ampliación de la capacidad de las redes, agilización de las conexiones, simplificación administrativa y estabilidad regulatoria.
La propuesta incluye también una fiscalidad favorable a la inversión y la innovación, formación especializada, medidas contra el absentismo, neutralidad tecnológica e incentivos sencillos para acelerar la renovación del parque automovilístico.
En el ámbito comunitario, los populares reclaman una posición que permita combinar los objetivos de descarbonización con el mantenimiento de la competitividad y el empleo industrial.
Nadal concluye que el objetivo del PP no se limita a respaldar a SEAT, sino a defender el conjunto de la industria española del automóvil y conseguir que los futuros modelos, centros de investigación e inversiones industriales se adjudiquen a plantas españolas.
