España pisa el acelerador en el espacio: récord de facturación, más inversión en la ESA y el impulso del MIURA 5

España aporta una media de 455 millones anuales a la Agencia Espacial Europea y el Gobierno busca trasladar la innovación espacial al conjunto de la economía.

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Diana Morant asegura que la industria espacial española atraviesa su mejor momento, con una facturación récord de 1.500 millones de euros en 2025.

España pisa el acelerador en el espacio: récord de facturación, más inversión en la ESA y el impulso del MIURA 5

El sector espacial español atraviesa un momento de fuerte crecimiento, con una industria que avanza a un ritmo superior al 15% anual y que alcanzó en 2025 una facturación récord de 1.500 millones de euros, según los datos destacados por la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant.

La ministra ha defendido este miércoles el papel del espacio como una infraestructura estratégica para la economía y la sociedad durante su participación en los Encuentros de Santander, organizados por AMETIC y que en 2026 celebran su 40 edición.

“España ya no acompaña el futuro del espacio, sino que contribuye a construirlo”, ha asegurado Morant durante la conferencia titulada El espacio como infraestructura estratégica para la economía.

La responsable de Ciencia ha defendido que el Ejecutivo ha convertido el espacio en una “política de país” por su creciente importancia para las comunicaciones, la navegación, los servicios públicos, los mercados financieros, la vigilancia de recursos estratégicos o la seguridad.

España aporta una media de 455 millones al año a la ESA

Uno de los datos destacados por Morant ha sido el incremento de la contribución española a la Agencia Espacial Europea (ESA).

España aporta actualmente una media de 455 millones de euros al año, una cifra que la ministra ha calificado de “histórica” y que, según ha señalado, supone casi triplicar la aportación existente cuando el actual Ejecutivo llegó al Gobierno.

Morant ha situado a España como la cuarta potencia dentro de la ESA, junto a Alemania, Francia e Italia, y ha defendido que el incremento de la inversión pública se traduce en nuevos contratos para las empresas españolas vinculadas a la industria espacial.

Entre los ejemplos mencionados aparece el MIURA 5, el lanzador desarrollado por la compañía ilicitana PLD Space.

La ministra ha destacado el contrato por 158,9 millones de euros formalizado recientemente con la ESA como muestra de las oportunidades que el incremento de la presencia española puede generar para la industria nacional.

Satélites para incendios, inundaciones y gestión del agua

Morant ha estructurado la apuesta del Gobierno por el espacio alrededor de tres grandes argumentos: protección de la ciudadanía, autonomía estratégica y crecimiento económico.

En el primero de ellos, la ministra ha puesto como ejemplo los incendios forestales registrados durante este verano.

La tecnología satelital permite monitorizar la evolución de los incendios prácticamente en tiempo real y facilita herramientas para anticiparse a inundaciones y responder ante fenómenos meteorológicos extremos como las DANAS.

También desempeña un papel cada vez mayor en la gestión de recursos esenciales como el agua.

“Muchas veces utilizamos el espacio sin saber que lo estamos utilizando”, ha resumido Morant para destacar hasta qué punto las infraestructuras espaciales están integradas en actividades cotidianas.

Europa busca reducir su dependencia tecnológica

La autonomía estratégica europea constituye el segundo de los grandes argumentos planteados por la ministra.

Morant considera necesario que Europa disponga de mayor capacidad propia para acceder al espacio, además de comunicaciones seguras, sistemas de observación de la Tierra y compañías capaces de desarrollar tecnologías consideradas estratégicas.

En este ámbito ha destacado IRIS², la futura constelación europea de comunicaciones seguras mediante satélite.

El planteamiento del Gobierno pasa por reducir la dependencia exterior en ámbitos tecnológicos considerados críticos y reforzar las capacidades industriales y científicas propias.

El espacio como motor de empleo e innovación

La tercera razón es económica. La actividad espacial ya no se limita al desarrollo de cohetes o satélites, sino que genera alrededor de cada misión una cadena de investigación, universidades, compañías tecnológicas y empleo especializado.

“Detrás de cada misión hay investigación, universidades, empresas innovadoras y empleo cualificado”, ha señalado Morant.

La ministra sostiene que las infraestructuras espaciales generan además ecosistemas empresariales capaces de desarrollar tecnologías, servicios y modelos de negocio con aplicaciones mucho más allá del propio sector.

Precisamente ahí se encuentra uno de los próximos desafíos identificados por el Ministerio: conseguir que el conocimiento desarrollado por la industria espacial llegue a otros ámbitos de la economía española.

De los satélites a la agricultura y el transporte

El siguiente paso, según Morant, no consiste únicamente en disponer de más satélites, mejores lanzadores o un mayor número de empresas.

El objetivo es utilizar esas capacidades para incrementar la productividad y competitividad de otros sectores.

La transferencia de tecnología espacial puede tener aplicaciones en la agricultura, los transportes, las comunicaciones o los servicios públicos, además de contribuir a aumentar la capacidad de respuesta de la economía ante situaciones adversas.

“El desafío no es únicamente tener más satélites, mejores lanzadores o más empresas espaciales”, ha explicado Morant, que ha situado el reto en conseguir que estas capacidades permitan disponer de una agricultura más competitiva, transportes más eficientes y comunicaciones más seguras.

La Estrategia Deep Tech entra en la ecuación

El desarrollo espacial se enmarca también en una estrategia más amplia para incrementar la soberanía tecnológica española.

Morant ha defendido en Santander la primera Estrategia Deep Tech, con la que el Gobierno pretende impulsar el desarrollo de conocimiento y tecnologías propias en sectores considerados estratégicos.

La ministra la ha definido como algo más que un programa tecnológico y ha situado su alcance también en el terreno geopolítico.

Entre los ámbitos señalados aparecen la inteligencia artificial ética, los semiconductores y las energías limpias, sectores en los que el Ejecutivo aspira a que España aumente su capacidad de creación tecnológica.

“Un país sin conocimiento y tecnologías propias depende de las decisiones de otros y España ha decidido no depender”, ha defendido Morant.

El crecimiento de la industria espacial, el aumento de la participación española en los programas de la ESA y proyectos como MIURA 5 forman parte así de una estrategia con la que el Gobierno pretende reforzar el peso de España en un sector cada vez más ligado a la seguridad, la economía y la autonomía tecnológica.

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