El Gobierno impulsa siete centrales hidroeléctricas reversibles con 165 millones de euros en ayudas
Los proyectos aportarán más de 2.000 MW de potencia y aumentarán la capacidad de almacenamiento eléctrico para favorecer la integración de las energías renovables.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), ha adjudicado 165 millones de euros en ayudas para impulsar siete proyectos innovadores de almacenamiento energético mediante bombeo reversible, una tecnología considerada estratégica para reforzar la integración de las energías renovables en el sistema eléctrico español.
Las subvenciones corresponden a la segunda convocatoria del programa BORALMAC 2, financiado con fondos NextGenerationEU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. La elevada demanda registrada obligó al Gobierno a ampliar el presupuesto inicial, que pasó de 90 a 165 millones de euros.
Siete proyectos repartidos por seis comunidades autónomas
La resolución definitiva permitirá desarrollar proyectos en Andalucía, Asturias (dos instalaciones), Aragón, Cataluña, Extremadura y Galicia.
En conjunto, las nuevas actuaciones incorporarán 2.071 megavatios (MW) de potencia de generación instalada y aumentarán la capacidad de almacenamiento del sistema eléctrico en 21.091 megavatios hora (MWh).
De los siete proyectos seleccionados, seis consisten en la construcción de nuevas centrales hidroeléctricas reversibles, mientras que el ubicado en Extremadura aprovechará infraestructuras hidráulicas ya existentes para incrementar su capacidad de almacenamiento energético.
Un sistema clave para integrar las energías renovables
El almacenamiento mediante bombeo reversible consiste en utilizar dos embalses situados a distinta altura. Cuando existe un exceso de producción eléctrica, especialmente procedente de fuentes renovables como la eólica o la solar, el agua se bombea hacia el embalse superior. Posteriormente, cuando aumenta la demanda energética, esa agua vuelve a descender para generar electricidad.
Este sistema permite almacenar energía de forma eficiente y aporta estabilidad al sistema eléctrico, compensando la variabilidad de las fuentes renovables y garantizando un suministro más seguro.
Desde el Ministerio destacan que estas infraestructuras contribuirán a reducir los vertidos de energía renovable que no puede aprovecharse en determinados momentos, favoreciendo una mayor penetración de las tecnologías limpias.
Continuidad del programa BORALMAC
La convocatoria da continuidad al programa puesto en marcha por el IDAE en una primera edición, en la que se adjudicaron 100 millones de euros a cuatro proyectos de bombeo reversible que sumaban más de 2 gigavatios (GW) de nueva capacidad de almacenamiento hidráulico.
Con esta segunda fase, el Gobierno pretende seguir fortaleciendo la infraestructura eléctrica española para responder al crecimiento de la generación renovable previsto en los próximos años.
Los criterios de selección
Además de la viabilidad económica de las propuestas, el IDAE ha valorado diferentes aspectos técnicos y sociales durante el proceso de selección.
Entre ellos figuran la capacidad de integración de energías renovables, el grado de madurez administrativa de los proyectos, su contribución a la resiliencia del sistema eléctrico y su impacto positivo en municipios afectados por el reto demográfico o por procesos de transición justa.
También se han tenido en cuenta factores como el impulso a la cadena de valor industrial nacional y europea, la aceptación social de las instalaciones, la incorporación de criterios de igualdad de género y el grado de innovación tecnológica.
El organismo contempla además la posibilidad de anticipar parte o la totalidad de las ayudas concedidas para facilitar la financiación de los proyectos, siempre que las entidades beneficiarias aporten las garantías correspondientes.
Objetivo: avanzar hacia la descarbonización
El Ministerio considera que las centrales hidroeléctricas reversibles desempeñarán un papel fundamental para alcanzar los objetivos fijados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y en la Estrategia de Almacenamiento Energético.
Estas instalaciones permitirán disponer de una red eléctrica más flexible, estable y preparada para un escenario en el que las energías renovables tendrán un peso cada vez mayor, contribuyendo al proceso de descarbonización de la economía y a los compromisos climáticos previstos para 2050.
