Investigan a cuatro miembros de una familia por una presunta estafa de casi 700.000 euros con criptomonedas en Cáceres
Las víctimas habrían entregado más de 500.000 euros en Cáceres y otros 180.000 en Alicante; los investigados llegaron a utilizar más de 90 tarjetas bancarias.
La Guardia Civil investiga en Cáceres a cuatro personas de una misma familia por su presunta participación en una trama de falsas inversiones en criptomonedas que habría causado pérdidas cercanas a los 700.000 euros a varias víctimas.
Los investigados son tres hombres y una mujer, a quienes se atribuye presuntamente la comisión de delitos de estafa, apropiación indebida, falsedad documental, usurpación del estado civil, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal.
Según la investigación, el grupo habría captado principalmente a vecinos de una localidad del norte de la provincia de Cáceres aprovechándose de la relación de confianza existente con ellos. Para reforzar la apariencia de rentabilidad de las supuestas inversiones, mostraban extractos bancarios, fotografías y vídeos con beneficios que no serían reales.
Una de las víctimas llegó a realizar una transferencia de 170.000 euros en un único pago.
La investigación comenzó por una denuncia presentada en 2025
Las pesquisas se iniciaron después de que una de las víctimas denunciase los hechos en septiembre de 2025.
Según su relato, la presunta estafa había comenzado en 2024, cuando entregó una importante cantidad de dinero mediante diferentes transferencias a una persona que supuestamente iba a utilizarlo para realizar inversiones en criptomonedas.
El avance de la investigación permitió a los agentes localizar a otras personas que también habrían resultado perjudicadas.
Los investigadores comprobaron además que el receptor del dinero presuntamente utilizaba diferentes cuentas bancarias pertenecientes a varios miembros del grupo.
La operativa financiera alcanzaba una dimensión considerable: según la Guardia Civil, se habrían empleado más de 90 tarjetas bancarias de distintas entidades para recibir y mover el dinero.
Simulaban ganancias superiores al millón de euros
Una de las claves del supuesto engaño era hacer creer a las víctimas que las inversiones estaban generando importantes beneficios.
Tras recibir el dinero, uno de los investigados supuestamente mostraba documentación y material audiovisual para acreditar que las operaciones con criptomonedas se habían realizado con éxito.
La Guardia Civil señala que se empleaban extractos bancarios, fotografías y vídeos correspondientes a supuestas ganancias. Algunos de esos documentos llegaron a reflejar beneficios ficticios que superaban el millón de euros.
De esta forma, las víctimas podían llegar a creer que el capital inicialmente entregado no solo estaba a salvo, sino que había generado una elevada rentabilidad.
Nuevos pagos para poder recuperar el supuesto beneficio
El mecanismo no terminaba con la primera entrega de dinero.
De acuerdo con la investigación, cuando las víctimas intentaban recuperar los beneficios que supuestamente habían conseguido, se les solicitaban nuevos pagos con el argumento de que eran necesarios para desbloquear las cuentas.
Esas cantidades adicionales permitirían, según la versión trasladada a los afectados, liberar el dinero y acceder finalmente a las ganancias.
Los investigadores sostienen que los implicados llegaron a utilizar nombres de diferentes bufetes de abogados sin su consentimiento para dotar de mayor credibilidad a estas peticiones.
También se habrían falsificado documentos con la misma finalidad: convencer a las víctimas de que debían realizar nuevos ingresos para recuperar el capital y los beneficios acumulados.
Viajes y eventos para proyectar una imagen de éxito
La investigación apunta a otra estrategia utilizada para ganarse la confianza de potenciales inversores.
Los implicados presuntamente realizaban viajes internacionales y organizaban grandes eventos, a los que posteriormente daban difusión entre los vecinos.
La intención, según los agentes, era proyectar una imagen de solvencia y éxito económico y hacer creer que ese nivel de vida procedía precisamente de los beneficios obtenidos mediante sus propias inversiones.
Esa apariencia habría servido para reforzar la confianza de las víctimas y facilitar la captación de nuevas cantidades.
Más de 500.000 euros en Cáceres y 180.000 en Alicante
Las pesquisas de la Guardia Civil sitúan el dinero presuntamente estafado en una cantidad próxima a los 700.000 euros.
Más de 500.000 euros corresponderían a víctimas residentes en el norte de la provincia de Cáceres.
A esa cantidad se sumarían otros 180.000 euros supuestamente estafados a seis personas residentes en Alicante, aunque procedentes de la misma localidad cacereña en la que se concentraban buena parte de los afectados.
La investigación ha terminado, por el momento, con cuatro personas investigadas, todas ellas pertenecientes a una misma familia.
Las diligencias policiales han sido remitidas a la autoridad judicial competente. Los implicados deberán responder ahora dentro del procedimiento judicial por los hechos que se les atribuyen, sin que su condición de investigados implique una declaración de culpabilidad.
