La Eurocámara respalda a la industria española del aluminio y endurece el CBAM frente a importaciones de terceros países
Las enmiendas, impulsadas por la Asociación Española del Aluminio, recibieron el respaldo de PPE, S&D y ECR y pasan ahora a la negociación de los trílogos.

El Parlamento Europeo ha respaldado este 15 de septiembre en Estrasburgo una modificación relevante del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) para el sector del aluminio. La posición aprobada por la Eurocámara plantea reducir de 50 a 5 toneladas el umbral de exención aplicable a los productos de aluminio y corregir el tratamiento de la chatarra posconsumo.
Las dos medidas habían sido reclamadas por la Asociación Española del Aluminio (AEA), con el respaldo de otras asociaciones nacionales europeas y de European Aluminium.
Las propuestas salieron adelante en votaciones independientes con el apoyo mayoritario del Partido Popular Europeo (PPE), la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D) y los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR).
La votación establece la posición del Parlamento Europeo, pero no supone todavía la aprobación definitiva de la reforma. La negociación continuará ahora en los trílogos entre la Eurocámara, el Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea, de los que deberá salir el texto final.
El umbral del aluminio pasa de 50 a 5 toneladas en la posición de la Eurocámara
La principal reivindicación de la industria española consistía en rebajar el umbral de exención previsto para las importaciones de aluminio.
Según argumenta la AEA, establecerlo en 50 toneladas dejaba fuera del mecanismo una parte importante de los pedidos habituales de los clientes del sector transformador.
La asociación considera que esta situación podía incentivar la adquisición de productos elaborados fuera de la Unión Europea que, al quedar exentos de los costes asociados al carbono, competirían en condiciones diferentes con las empresas comunitarias.
La preocupación era especialmente relevante para las pymes europeas dedicadas a la transformación del aluminio.
Con la enmienda respaldada por el Parlamento Europeo, el umbral defendido por la Eurocámara queda situado en 5 toneladas, una décima parte del nivel anterior.
Cambios para la chatarra de aluminio posconsumo
La segunda modificación respaldada por el pleno afecta a la chatarra de aluminio posconsumo.
La propuesta pretende cerrar un posible vacío regulatorio mediante la consideración homogénea de la chatarra como precursor dentro del mecanismo.
Según explica la Asociación Española del Aluminio, el objetivo es impedir que productores de países terceros puedan declarar como material reciclado aluminio primario con una elevada huella de carbono para evitar los costes derivados del CBAM.
Esta cuestión resulta especialmente relevante porque el mecanismo europeo busca que determinados productos importados asuman un coste de carbono comparable al soportado por los productores establecidos dentro de la Unión Europea.
Una propuesta impulsada desde la industria española
La AEA atribuye el impulso inicial de las modificaciones a la movilización del sector español y destaca especialmente la participación de la eurodiputada Susana Solís, del PPE, en el registro y defensa de las enmiendas.
La organización empresarial también señala la participación del eurodiputado Nicolás González Casares, de S&D, para favorecer el respaldo de su grupo parlamentario.
La iniciativa contó asimismo con la colaboración de asociaciones nacionales del aluminio de otros países europeos y de European Aluminium.
El presidente de la AEA, Felipe Quintá, considera que la reducción del umbral era prioritaria para evitar que determinadas importaciones pudieran acceder al mercado europeo sin ajustar sus costes de carbono.
Quintá defendió tras la votación que la política climática europea debe avanzar de forma paralela a la protección de la competitividad industrial.
¿Qué es el CBAM y por qué afecta al aluminio?
El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono es una de las herramientas de la Unión Europea para trasladar a determinadas importaciones el coste asociado a las emisiones de carbono.
Su finalidad es reducir el riesgo de que la producción se desplace a países con políticas climáticas menos exigentes y evitar que las empresas europeas sometidas a mayores obligaciones medioambientales compitan en desigualdad de condiciones con productos procedentes de terceros países.
El aluminio es uno de los sectores incluidos en este mecanismo, junto a otras actividades industriales intensivas en emisiones.
Precisamente por ello, la definición de las cantidades exentas y de qué materiales quedan sujetos al CBAM tiene consecuencias directas para fabricantes, transformadores, importadores y distribuidores europeos.
La decisión todavía debe negociarse con el Consejo y la Comisión
La votación celebrada en Estrasburgo supone un avance importante para las pretensiones de la industria española, aunque el procedimiento legislativo continúa.
La posición adoptada por el Parlamento Europeo deberá negociarse ahora con el Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea durante los trílogos.
Será en esta fase cuando las instituciones comunitarias traten de alcanzar un acuerdo sobre el contenido definitivo de la revisión del CBAM.
Por tanto, tanto el umbral de 5 toneladas como la modificación relativa a la chatarra posconsumo forman parte en este momento de la posición negociadora de la Eurocámara y deberán superar la siguiente fase antes de quedar incorporados definitivamente a la regulación europea.
