
La vicesecretaria de Coordinación Sectorial del Partido Popular, Alma Ezcurra, ha calificado de “temeridad” la regularización extraordinaria de migrantes aprobada por el Gobierno, al considerar que se ha impulsado sin conocer el número real de personas que podrían acogerse.
Durante una entrevista en RNE, Ezcurra ha señalado que las estimaciones varían significativamente, desde 500.000 hasta más de un millón de personas, lo que, a su juicio, evidencia la falta de precisión del Ejecutivo.
“No es una cuestión de bondad, sino de justicia”
La dirigente popular ha defendido que la política migratoria debe basarse en criterios estrictos:
- Evaluación individualizada de cada caso
- Ausencia de antecedentes penales
- Vinculación al empleo
- Requisitos de integración
“No es una cuestión de bondad, es una cuestión de justicia”, ha afirmado, insistiendo en que las regularizaciones masivas pueden generar efectos contraproducentes.
Riesgos señalados por el PP
Ezcurra ha advertido de varios posibles efectos negativos de la medida:
- Incentivo a la inmigración irregular
- Riesgo de actuación de mafias
- Aparición de un mercado negro de certificados falsos
- Situaciones “paralegales” mientras se verifican antecedentes
En este sentido, ha cuestionado el periodo de varios meses en el que los solicitantes podrían permanecer en España sin que se haya confirmado su situación penal.
Falta de consenso político
Desde el Partido Popular también critican el procedimiento seguido por el Gobierno, al considerar que:
- Se ha optado por un decreto en lugar de tramitar la iniciativa legislativa popular
- No ha habido suficiente consenso parlamentario
- Se han obviado informes preceptivos
Ezcurra ha recordado que su partido apoyó el debate inicial de la iniciativa en el Congreso, pero presentó enmiendas que no fueron incorporadas.
Debate político abierto
Las declaraciones se producen en pleno debate político tras la aprobación de la regularización extraordinaria, una medida defendida por el Gobierno como clave para la integración social y económica, pero que cuenta con el rechazo frontal del principal partido de la oposición.
