Viveiro cierra un Resurrection Fest para el recuerdo marcado por el éxito y una despedida diferente
Iron Maiden, Limp Bizkit, Marilyn Manson, Sabaton o A Day To Remember protagonizaron un cartel espectacular en Viveiro, donde el cierre del festival dejó algunas preguntas sin responder.

El Resurrection Fest Estrella Galicia 2026 ya forma parte de la historia. Cuatro intensas jornadas de música, miles de asistentes llegados desde toda Europa y un cartel de auténtico lujo han convertido la decimonovena edición del festival de Viveiro en una de las más exitosas y recordadas de los últimos años.
La cita gallega volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes referentes europeos del rock y el metal, reuniendo durante cuatro días a algunas de las bandas más importantes del panorama internacional en un recinto que volvió a respirar un ambiente excepcional desde su apertura hasta el último acorde de Marilyn Manson, encargado de cerrar la edición durante la madrugada del domingo.
Un cartel difícil de igualar
La edición de 2026 será recordada por la enorme calidad de un cartel que consiguió reunir generaciones y estilos muy diferentes dentro del universo del rock y el metal.
El miércoles arrancó con la fuerza de A Day To Remember, Sabaton y Testament, dejando claro desde el primer momento que el nivel iba a ser altísimo.
La segunda jornada estuvo marcada por uno de los momentos más esperados del festival: el regreso de Iron Maiden a Viveiro. La legendaria banda británica ofreció un concierto que volvió a confirmar su extraordinario estado de forma y dejó imágenes que ya forman parte de la historia del Resurrection Fest.
El viernes fue el turno de Limp Bizkit, que convirtió el Main Stage en una auténtica fiesta del nu metal con uno de los conciertos más celebrados por el público de esta edición.
Finalmente, el sábado fue Marilyn Manson quien puso el broche musical a cuatro días de auténtica intensidad, acompañado por actuaciones de enorme nivel como las de Mastodon, P.O.D., Imminence, Converge o Blood Incantation, entre muchos otros.
Viveiro vuelve a convertirse en la capital europea del metal
Durante toda la semana, Viveiro volvió a transformarse por completo gracias a la llegada de miles de aficionados procedentes de numerosos países, llenando hoteles, apartamentos, campings, restaurantes y comercios de toda A Mariña.
Como ya es habitual, el Resurrection Fest volvió a demostrar el enorme impacto económico y turístico que genera para la comarca, consolidándose como uno de los acontecimientos culturales más importantes del verano gallego.
El excelente ambiente vivido durante los cuatro días, la buena organización, el funcionamiento de los distintos escenarios y la respuesta del público contribuyeron a que muchos asistentes calificasen esta edición como una de las mejores de los últimos años.
Un final diferente que dejó cierta sorpresa entre el público
Sin embargo, el cierre del festival tuvo dos ausencias que no pasaron desapercibidas para los miles de asistentes que permanecieron hasta el final.
Por primera vez en muchos años, el Resurrection Fest concluyó sin los tradicionales fuegos artificiales que suelen poner el colofón a cada edición. Una decisión motivada por las restricciones vigentes debido a las altas temperaturas y al elevado riesgo de incendios forestales, una medida preventiva que ya había sido adoptada en otros eventos celebrados durante estas semanas en Galicia.
Pero fue otra ausencia la que generó todavía más comentarios entre los asistentes.
Tras finalizar el último concierto, las pantallas del escenario principal no proyectaron el habitual vídeo de despedida en el que cada año se anuncian las fechas de la siguiente edición del festival, un momento ya convertido en tradición para los miles de seguidores del Resurrection Fest.
La falta de ese esperado anuncio provocó numerosas conversaciones entre el público y en las redes sociales, donde muchos aficionados comenzaron a preguntarse cuándo se celebrará la edición de 2027 o cuándo se darán a conocer las primeras novedades.
Por el momento, la organización no ha realizado ningún comunicado oficial al respecto, por lo que todo apunta a que será en las próximas semanas cuando se anuncien tanto las fechas como el inicio de una nueva edición.
Un festival que sigue marcando el camino
Más allá de esa incertidumbre final, el balance del Resurrection Fest 2026 vuelve a ser extraordinariamente positivo.
La combinación de grandes leyendas del metal, nuevas generaciones de artistas, una organización consolidada y una comunidad de aficionados fiel como pocas ha permitido que Viveiro vuelva a convertirse durante cuatro días en uno de los epicentros mundiales de la música en directo.
El festival despide así una edición que difícilmente será olvidada por quienes la han vivido, mientras miles de seguidores ya esperan noticias sobre un 2027 que, aunque todavía no tiene fecha oficial, volverá a situar a Galicia en el mapa internacional del rock y el metal.
