Detenido un joven de 17 años por amenazas a centros educativos y captación de menores en internet
La investigación atribuye al menor el uso de técnicas de suplantación, hostigamiento y manipulación psicológica sobre jóvenes vulnerables en entornos digitales.

La Guardia Civil, la Ertzaintza y los Mossos d’Esquadra han detenido en Gipuzkoa a un menor de 17 años considerado el principal referente en España de la organización extremista 764, una red transnacional que actúa principalmente a través de internet y que busca captar, manipular y explotar a menores y jóvenes vulnerables.
Al detenido, de nacionalidad española, se le atribuye presuntamente el envío de numerosas amenazas contra centros educativos, ayuntamientos, bibliotecas, asociaciones, organismos públicos, entidades privadas y diferentes personas entre enero y abril de 2026.
La operación se ha desarrollado de manera conjunta y coordinada durante varios meses por unidades especializadas de los tres cuerpos policiales.
Amenazas de tiroteos y ataques armados
Según la investigación, el menor habría remitido mensajes en los que anunciaba tiroteos, ataques armados y otras acciones violentas que finalmente no llegaron a producirse.
Pese a ello, las amenazas generaron una importante alarma social y obligaron a desplegar dispositivos extraordinarios de seguridad en diferentes puntos.
En los mensajes, el investigado hacía referencia a su supuesta pertenencia a la organización 764. En algunas ocasiones llegó a manifestar que retransmitiría en directo los asesinatos que pretendía cometer mediante una plataforma digital para que otros integrantes del grupo pudieran presenciarlos.
Entre los hechos investigados figuran también amenazas dirigidas contra un conocido centro de ocio y contra varias personas.
Swatting, doxing y suplantación de identidad
Las pesquisas permitieron detectar el uso de prácticas conocidas como swatting, doxing y suplantación de identidad, habituales en determinados grupos extremistas que operan en internet.
El swatting consiste en facilitar información falsa para provocar una intervención policial contra una persona inocente. El doxing se basa en recopilar y publicar datos personales sin autorización para intimidar, señalar o facilitar campañas de acoso.
Según los investigadores, estas técnicas eran utilizadas para incriminar falsamente a terceras personas, provocar situaciones de riesgo y desviar la atención policial.
Como consecuencia de estas acciones, al menos dos personas, una residente en el País Vasco y otra en Cataluña, fueron víctimas de campañas de hostigamiento relacionadas con los hechos investigados.
Manipulación psicológica de menores vulnerables
La investigación reveló que el detenido mantenía contactos y participaba en espacios digitales donde se promovían dinámicas de manipulación psicológica dirigidas a menores y jóvenes vulnerables.
En estos entornos se fomentaban comportamientos de humillación, sometimiento, aislamiento y autolesión como mecanismo de control sobre las víctimas.
Los investigadores localizaron referencias a situaciones en las que algunos menores eran presuntamente inducidos a grabarse mientras se provocaban cortes en los brazos, llegando a escribir sobre su piel nombres o alias vinculados a los captadores.
También se detectaron menciones a actos degradantes y humillantes que eran registrados y difundidos dentro de la comunidad virtual para reforzar el control psicológico y el sometimiento de las víctimas.
Registros en dos inmuebles de Gipuzkoa
La identificación del presunto responsable fue el resultado de una investigación desarrollada durante meses por los servicios de información de la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra, junto con el Servicio de Investigación Criminal Territorial de Gipuzkoa y las secciones centrales de investigación de la Ertzaintza.
Tras obtener las correspondientes autorizaciones judiciales, el pasado 16 de julio se practicaron entradas y registros en dos inmuebles de Gipuzkoa vinculados al investigado.
Durante la intervención fueron incautados numerosos dispositivos electrónicos, soportes de almacenamiento digital y documentación relacionada con la actividad atribuida al menor y con la organización 764.
El detenido fue puesto a disposición judicial y permanece bajo una medida preventiva de internamiento en un centro especializado.
Las actuaciones están dirigidas por la Sección de Menores del Tribunal de Instancia de Donostia-San Sebastián, plaza número 1.
Qué es la red 764
La organización 764 surgió en Estados Unidos y toma su nombre de los tres primeros dígitos del código postal de Stephenville, en Texas, localidad de origen de su fundador.
Con el paso del tiempo evolucionó desde una comunidad virtual marginal hasta convertirse en una estructura internacional con presencia en varios países.
Sus integrantes utilizan redes sociales, plataformas de mensajería instantánea, comunidades digitales y espacios frecuentados por menores para localizar posibles víctimas.
La red ha sido investigada por su relación con delitos como la sextorsión, el acoso organizado, la distribución de material de explotación sexual infantil, la inducción a las autolesiones, la difusión de violencia extrema, el maltrato animal y las campañas de amenazas contra personas e instituciones.
Canadá ha declarado a la organización como entidad terrorista, mientras otros países mantienen investigaciones abiertas sobre sus actividades.
La captación puede comenzar como una relación de amistad
Los investigadores advierten de que redes como 764 buscan activamente a menores vulnerables en redes sociales, aplicaciones de mensajería y plataformas de videojuegos.
La captación puede comenzar mediante una aparente relación de amistad, una comunidad de intereses compartidos o un grupo de juego. Posteriormente, la relación puede evolucionar hacia situaciones de manipulación, chantaje, extorsión, aislamiento y control.
Las fuerzas de seguridad recomiendan prestar especial atención cuando una persona desconocida solicita fotografías privadas, exige mantener conversaciones en secreto, propone retos degradantes o anima a realizar conductas de autolesión.
Prevención para familias, centros educativos y menores
La detección temprana constituye una de las principales herramientas para impedir la captación de jóvenes por este tipo de organizaciones.
Las autoridades recomiendan que los menores comuniquen inmediatamente cualquier contacto sospechoso a sus familias, docentes o fuerzas de seguridad y que no cedan ante amenazas o chantajes.
También resulta importante conservar mensajes, capturas de pantalla, nombres de usuario y cualquier otra prueba digital que pueda facilitar la investigación.
Familias y educadores deben fomentar un entorno de confianza que permita a los jóvenes explicar lo ocurrido sin miedo a ser juzgados o castigados.
