Europa alerta del aumento del riesgo de las drogas: más potentes, accesibles y vinculadas a la violencia criminal
La Comisión Europea y la EUDA advierten de que las organizaciones criminales adaptan sus rutas y métodos para eludir los controles policiales.

La Comisión Europea y la Agencia de la Unión Europea sobre Drogas han presentado este lunes el Informe Europeo sobre Drogas 2026, un análisis que refleja una creciente preocupación por el impacto de las sustancias ilícitas en la salud pública y la seguridad de los países europeos.
La presentación estuvo encabezada por el comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, quien destacó la necesidad de reforzar la cooperación internacional frente a un fenómeno cada vez más complejo y dinámico.
El estudio, elaborado a partir de datos recopilados en los 27 Estados miembros de la Unión Europea, además de Noruega y Turquía, concluye que las drogas son actualmente más accesibles, más variadas y más potentes que en años anteriores. Esta situación, según advierten las instituciones europeas, está generando nuevas amenazas tanto para la salud de los consumidores como para la seguridad de los ciudadanos.
Uno de los datos más preocupantes del informe es el relacionado con la mortalidad por sobredosis. La EUDA estima que durante 2024 se registraron al menos 7.600 fallecimientos asociados al consumo de drogas en la Unión Europea. En la mayoría de los casos, las muertes estuvieron relacionadas con el consumo simultáneo de varias sustancias.
Los opioides continúan siendo los principales responsables de estas cifras, especialmente cuando se combinan con otras drogas o medicamentos. Además, las autoridades alertan sobre la proliferación de nuevas sustancias psicoactivas cuyos efectos y riesgos todavía son poco conocidos tanto por la comunidad científica como por los propios consumidores.
El informe también destaca la creciente presencia de drogas sintéticas, cocaína y derivados del cannabis en los mercados europeos. La oferta disponible es cada vez más diversa y los consumidores acceden con mayor facilidad a productos que presentan niveles elevados de potencia y riesgos sanitarios.
En el ámbito de la seguridad, el documento subraya que el narcotráfico sigue siendo una de las principales amenazas para Europa. Las organizaciones criminales han adaptado rápidamente sus métodos de actuación para sortear los controles policiales y aduaneros.
Tras el refuerzo de la vigilancia en los grandes puertos europeos, las redes delictivas han comenzado a utilizar instalaciones portuarias de menor tamaño y sistemas de ocultación más sofisticados para introducir drogas en territorio comunitario.
Respecto a la cocaína, el informe señala una reducción superior al 20 % en el volumen total interceptado durante 2024 respecto al año anterior. Sin embargo, este descenso no implica necesariamente una menor actividad del narcotráfico. De hecho, el número de incautaciones aumentó hasta las 97.000 operaciones, frente a las 95.000 registradas en 2023, lo que apunta a una estrategia basada en envíos más pequeños y fragmentados para dificultar la detección.
La violencia asociada al tráfico de drogas continúa siendo otro de los grandes desafíos. Las autoridades europeas alertan de que las organizaciones criminales recurren cada vez más a la intimidación y a la captación de menores y jóvenes vulnerables para participar en actividades relacionadas con el narcotráfico.
Ante este escenario, la Comisión Europea ha reforzado sus herramientas de actuación mediante una nueva Estrategia de la Unión Europea sobre Drogas y un Plan de Acción específico contra el narcotráfico. También ha impulsado nuevas normas para el control de los precursores químicos utilizados en la fabricación de sustancias ilegales.
Asimismo, Bruselas mantiene activa la denominada Alianza Europea de Puertos, una iniciativa que reúne a administraciones, operadores portuarios, empresas y organismos europeos para reforzar la lucha contra la entrada de drogas en territorio comunitario.
La cooperación internacional continúa siendo otro de los pilares fundamentales de la estrategia europea, especialmente en la colaboración con países de origen y tránsito de las sustancias ilícitas para frenar la producción y distribución antes de que alcancen el mercado europeo.
