Sánchez anuncia un nuevo real decreto para elevar los requisitos de calidad de las titulaciones universitarias
El Ejecutivo quiere reforzar la presencialidad cuando sea necesaria, especialmente en titulaciones sanitarias, y trabajará la norma con la CRUE y los estudiantes.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la próxima tramitación de un real decreto que establecerá nuevos requisitos para las titulaciones universitarias en España, con cambios que afectarán al profesorado y a la presencialidad de determinados estudios.
Entre las medidas avanzadas por el Ejecutivo destaca que al menos el 50% de los docentes de cada titulación deberá contar con el título de doctor y un 40% tendrá que disponer de un contrato a tiempo completo.
La futura normativa será trabajada con la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE) y con los estudiantes antes de completar su tramitación. El objetivo declarado por el Gobierno es reforzar las garantías de calidad asociadas a los títulos universitarios.
Sánchez realizó el anuncio durante una visita al Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), en Madrid, acompañado por la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant.
El 50% de los profesores deberá tener un doctorado
Uno de los principales cambios previstos afectará directamente a la composición del profesorado de cada titulación.
El Ejecutivo propondrá que un 50% de los docentes tenga el título de doctor, mientras que un mínimo del 40% deberá estar contratado a tiempo completo.
Sánchez ha defendido que estas exigencias permitirán elevar la calidad de la enseñanza y combatir la precariedad laboral dentro del sistema universitario.
El Gobierno ya había endurecido en 2025 los requisitos para crear y reconocer nuevas universidades. Según recordó el presidente, desde octubre los nuevos proyectos universitarios deben dedicar al menos el 5% de su presupuesto a investigación y sus docentes deben acreditar experiencia investigadora en un mínimo del 60%.
Más presencialidad en las titulaciones donde sea necesaria
El segundo eje del futuro real decreto estará relacionado con la enseñanza presencial.
El Gobierno pretende exigirla en aquellas áreas en las que considere que resulta necesaria para garantizar una formación adecuada, poniendo especial atención en las titulaciones del ámbito sanitario.
Según explicó Sánchez, la intención es evitar que determinadas universidades privadas aprovechen la elevada demanda y la falta de plazas en el sistema público para incrementar masivamente su oferta online sin, a juicio del Ejecutivo, garantizar los estándares necesarios de presencialidad y calidad.
Sánchez critica el crecimiento de universidades con una oferta que considera de “calidad cuestionable”
El anuncio llega en un contexto de fuerte crecimiento de la enseñanza universitaria privada.
Sánchez sostuvo durante su intervención que en los últimos años han surgido universidades con una oferta que calificó de “calidad cuestionable” y defendió que una universidad no debe convertirse en una estructura dedicada únicamente a expedir títulos. Se trata de una valoración expresada por el presidente para justificar las nuevas medidas anunciadas.
Según los datos expuestos por el jefe del Ejecutivo, durante la última década el número de estudiantes matriculados en universidades públicas ha aumentado alrededor de un 3%, mientras que en las privadas lo ha hecho un 128%. En los másteres, añadió, la universidad privada ha triplicado su número de alumnos y ya supera a la pública.
Casi dos solicitudes por cada plaza pública en el curso 2024-2025
Sánchez vinculó parte del crecimiento de la universidad privada a la falta de plazas disponibles en las instituciones públicas.
De acuerdo con las cifras presentadas por el presidente, durante el curso 2024-2025 las universidades públicas presenciales recibieron casi medio millón de solicitudes en primera opción para algo más de 245.000 plazas, lo que supone cerca de dos solicitudes por plaza disponible.
El jefe del Ejecutivo sostiene que esta situación empuja a una parte de los estudiantes hacia centros privados y rechazó interpretar ese crecimiento exclusivamente como una preferencia de las familias.
Como parte de la respuesta a la demanda, Sánchez anunció que el incremento presupuestario destinado a la UNED permitirá crear más de 20.000 nuevas plazas hasta 2029.
El Gobierno defiende el aumento de la financiación estatal
Durante su intervención, Sánchez también atribuyó el avance de la universidad privada a la “infrafinanciación” de parte del sistema público, que vinculó a decisiones adoptadas por algunos gobiernos autonómicos. Citó expresamente los casos de Madrid y Castilla y León, una interpretación política defendida por el presidente.
Frente a ello, señaló que la financiación directa del Estado a las universidades ha aumentado un 78% desde 2018. También destacó los más de 600 millones destinados a proyectos de investigación de la Agencia Estatal de Investigación, los más de 100 millones transferidos el pasado año mediante el programa María Goyri y los cerca de 1.300 millones de euros destinados a becas para el curso 2025-2026.
Un real decreto que todavía deberá tramitarse
Las medidas anunciadas no están todavía en vigor. El Ejecutivo iniciará la tramitación del nuevo real decreto y prevé trabajar su contenido con la CRUE y los representantes de los estudiantes.
El futuro texto deberá concretar el alcance de los requisitos de profesorado y determinar en qué estudios será obligatorio reforzar la presencialidad.
El Gobierno presenta la reforma como una herramienta para garantizar que las titulaciones universitarias mantengan unos estándares mínimos con independencia del centro en el que se impartan. Sánchez defendió que el título universitario debe conservar su valor y que la universidad continúe funcionando como instrumento de movilidad social e igualdad de oportunidades.
