Un estudio del CSIC abre una nueva vía contra el melanoma resistente a la inmunoterapia

El trabajo liderado por el CNB-CSIC demuestra en fase preclínica que bloquear la molécula NGFR limita la propagación del cáncer.

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Científicos españoles logran frenar la metástasis del melanoma en ratones con una nueva estrategia experimental

Un estudio del CSIC abre una nueva vía contra el melanoma resistente a la inmunoterapia

Una investigación internacional liderada por el Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) ha identificado una nueva estrategia experimental capaz de reducir la metástasis del melanoma y mejorar la eficacia de la inmunoterapia en modelos animales. El estudio, publicado en la revista científica The EMBO Journal, supone un importante avance en la búsqueda de nuevos tratamientos frente a uno de los cánceres de piel más agresivos.

La investigación se encuentra todavía en fase preclínica y se ha desarrollado principalmente en ratones, donde los científicos han podido analizar el comportamiento del sistema inmunitario frente al tumor. El trabajo se centra en la molécula NGFR, conocida como receptor del factor de crecimiento nervioso, identificada previamente como un elemento clave en las primeras fases de la metástasis del melanoma.

Según explican los investigadores, NGFR actúa como una especie de “acelerador” de la capacidad metastásica del cáncer, ayudando a las células tumorales a desplazarse, invadir tejidos y preparar entornos favorables para extenderse a otros órganos. El nuevo estudio demuestra ahora que bloquear esta molécula no solo limita las fases iniciales de la propagación tumoral, sino también la aparición de metástasis en órganos alejados como los pulmones, una de las principales causas de mortalidad asociadas al melanoma.

Para frenar la actividad de NGFR, el equipo científico utilizó un inhibidor específico denominado THX-B. Los resultados obtenidos muestran que este compuesto consigue reducir significativamente la capacidad metastásica del melanoma, abriendo una nueva línea de investigación para futuros tratamientos oncológicos. Hasta ahora, este inhibidor había sido estudiado principalmente en enfermedades inflamatorias y patologías como la retinopatía diabética, pero no en cáncer.

Uno de los aspectos más relevantes del estudio es la mejora observada cuando THX-B se combina con inmunoterapia. Los investigadores comprobaron que esta estrategia dual ayuda a potenciar la respuesta inmunitaria y podría combatir uno de los principales problemas actuales de estos tratamientos: la resistencia tumoral.

El investigador del CNB-CSIC y responsable del estudio, Héctor Peinado, destacó que entre un 40% y un 60% de los pacientes con melanoma metastásico no logra una respuesta clínica suficiente o duradera a la inmunoterapia, dependiendo del tratamiento empleado. Por ello, considera esencial identificar nuevos biomarcadores y estrategias terapéuticas capaces de aumentar la eficacia de estos tratamientos.

La primera autora del trabajo, Laura Nogués, subrayó que la combinación del inhibidor THX-B con inmunoterapia logró limitar la diseminación del tumor y revertir parcialmente la aparición de resistencias terapéuticas.

Además de los ensayos en animales, la investigación incluyó el análisis retrospectivo de muestras tumorales de 45 pacientes con melanoma tratados con inmunoterapia. Los resultados revelaron que niveles elevados de NGFR se asocian a una peor respuesta clínica, lo que podría convertir esta molécula en un futuro biomarcador pronóstico para identificar pacientes con mayor riesgo de resistencia al tratamiento.

El estudio también profundiza en los mecanismos biológicos que favorecen la agresividad del melanoma. Los científicos identificaron que NGFR activa una cadena de señales celulares conocida como vía RhoA-ROCK, relacionada con la capacidad de las células cancerígenas para cambiar de forma, desplazarse e invadir tejidos. Esta actividad favorece un tipo de movimiento celular especialmente agresivo denominado “ameboide”, asociado a una mayor capacidad metastásica.

Los investigadores consideran que el eje molecular NGFR–RhoA/ROCK–MLC2 podría convertirse en una nueva diana terapéutica frente al melanoma avanzado. El proyecto ha contado con la colaboración de múltiples instituciones nacionales e internacionales, entre ellas el CNIO, el Instituto de Salud Carlos III, la University of Lausanne, el Institute of Cancer Research de Londres y varias universidades europeas y canadienses.

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